INTRODUCCIÓN AL TRABAJO PRÁCTICO

INTRODUCCIÓN AL TRABAJO PRÁCTICO

Comentario de Maurice Nicoll:

“Se le dice que hay una cosa que puede hacer respecto de sí y es obser­varse a sí mismo, observar el trabajo de los diferentes centros y observar los diferentes «Yoes» en sí, observar cuando está considerando interiormente, ob­servarse cuando es negativo, cuando se está identificando, cuando se justifica a sí mismo, etc. Este Trabajo se propone integrar una persona, fortalecerla y hacer que tenga una relación más clara con todo cuanto tiene lugar dentro de ella. Por esta razón se le enseña ante todo a observarse a sí misma, y luego a observarse a sí misma desde ciertos ángulos bien definidos. Un hombre debe dominarse, debe ser firme, debe dejar penetrar la luz dentro de sí con el fin de ver lo que tiene lugar en él y ver así hacia donde va. Además debe observar donde habla equivocadamente, donde se queja y no trabaja, donde dice mecánicamente cosas que deberían pertenecer a la obser­vación de sí.

Es muy necesario establecer una clara per­cepción de dónde está uno. No quiero decir con ello el lugar donde se está en el espacio físico sino dónde se está en el mundo de relaciones que es el verdadero mundo donde vivimos. Todo radica en las relaciones, en cómo estamos en relación con las cosas. No se puede cambiar la cosa misma, pero se pueden cambiar las relaciones que tenemos con ella. Todo este Trabajo se refiere al cambio de las relaciones, tanto con nosotros mismos como con la vida. Decir que no se puede hacer nada es tomar la idea del Trabajo de un modo muy equivocado. No se puede cambiar la vida. No se puede hacerlo en ese sentido, pero se puede cambiar uno mismo y las relaciones que se tiene con todo. Esto es lo que el Trabajo subraya una y otra vez.

Recuerden que toda la cuestión estriba en cambiar nuestras re­laciones con las cosas, en tomar las cosas de una manera nueva y así en pensar acerca de todo en una forma nueva.”

                                                                                                                                Maurice Nicoll

Si tomamos esta idea y comparamos la vida como si fuera un tablero de ajedrez y nuestras decisiones, nuestros pasos por la vida las hacemos por ejemplo con las piezas blancas y siempre se mueven por las mismas casillas, siempre repitiendo los mismos movimientos, los mismos errores, con nuestra habitual forma mecánica de pensar, sentir y hacer, la respuesta de la vida que responde con las piezas de color negro siempre será la misma, con idéntico resultado. La vida mecánica siempre nos va a ganar la partida de atraparnos en el sueño. Todo nos va a suceder como hasta ahora, nada va a cambiar y nada podremos hacer. Pero si vamos tomando conciencia y comenzamos a cambiar nuestra forma mecánica de tomar las cosas y los movimientos de las piezas blancas empiezan a ser diferentes, con una nueva forma de sentir, hacer y pensar, vamos a elegir mejores casillas, mejores decisiones y las piezas de la vida, las de color negro, van a empezar a moverse de otra forma, a ocupar otro lugar y los resultados van a ser distintos; vamos a tener la posibilidad de hacer una mejor partida y atraer cosas nuevas. Más conciencia en nuestros movimientos, mejores resultados en la vida.

No podemos cambiar la vida, la organización de este tablero de juego, pero sí nuestros movimientos, para que sean más acertados, con más conciencia, para que las piezas que mueve la vida no nos cierren el camino hacia una vida más feliz. Poder caminar por las mejores casillas del tablero.

Comentario película: «LA PRINCESA MONONOKE»

Comentario película: «LA PRINCESA MONONOKE»

El bosque donde vive la princesa Mononoke junto a su familia de lobos ha sido invadido por influencias externas; un grupo de hombres armados y violentos encabezados por su líder Lady Eboshi. Es como una metáfora del estado de ser de las personas que viven bajo el poder de las emociones negativas, en la mecanicidad, dentro del nivel más bajo del rayo de creación. La princesa, los lobos y demás animales son como los yoes del bosque, que habitan dentro de nuestra psicología; nuestro bosque y donde el veneno de las emociones negativas que contamina y enferma a las personas también ha contagiado al bosque y sus habitantes. Como ocurre con el centro emocional estas influencias negativas no le pertenecen, llegan al bosque desde el exterior, de impresiones externas. Se instalan en esa habitación de nuestra casa, de nuestro hogar psicológico y desde allí van creciendo y adueñándose de las otras habitaciones, nuestros centros psicológicos.

La ira, la rabia, el odio, la violencia son como una enfermedad que nos debilita, nos deja sin energía y sin fuerzas para llevar una vida feliz. Como le sucede al jabalí que viene del bosque, nos transforma en una especie de demonio que contagia a todo cuanto hay a su alrededor.

Pero como dice uno de los personajes: “existe un lugar al oeste de las montañas donde habita el espíritu del bosque”. En nosotros ese lugar escondido sería nuestro lado esencial.

El joven príncipe Ashitaka y la princesa Mononoke serían como esos yoes más conscientes que quieren trabajar para despertar la parte más esencial del ser humano y en esta historia al espíritu del bosque. Para ellos los humanos y el bosque pueden vivir en paz. Lo más externo como la personalidad y lo más interno como la esencia pueden estar en equilibrio. En el otro extremo está la gobernanta de la ciudad de hierro, lady Eboshi, con su ejército como los yoes más negativos que quieren destruir al espíritu del bosque, silenciar la esencia para tener el control de la máquina humana. Pero después de sufrir el camino largo y ver los resultados dolorosos de sus acciones, se da cuenta de su error, rectifica y propone a sus compañeros construir una nueva ciudad, pero una buena ciudad, a nivel psicológico un nuevo ser, con una nueva personalidad.

Y al final de la historia renace y florece un nuevo bosque. La esencia, como el espíritu del bosque crece y da forma a un nuevo paisaje lleno de vida y de luz. El viejo bosque, con las viejas actitudes, las emociones conflictivas ya no tienen lugar en el nuevo ser. Un nuevo bosque, un nuevo ser se ha formado.

LAS EMOCIONES NEGATIVAS

LAS EMOCIONES NEGATIVAS

                             

INTRODUCCIÓN

Son muchas las emociones negativas, y todos más o menos tenemos alguna idea del sabor de algunas de estas emociones negativas, porque en algún momento hemos sido o estamos siendo víctimas de su poder. Forman parte de nuestra vida cotidiana, son asistentes no gratos a nuestra fiesta, a nuestra vida psicológica, a veces se cuelan sin ser invitados y otras las dejamos pasar por falta de conciencia, por no estar atentos a su llegada. Pero no son necesarias en nuestra vida porque contaminan todo lo que tocan. El miedo, la ira, la tristeza, el odio, el rencor, el resentimiento, la soledad, la culpa, la amargura, la inseguridad, la apatía, el desencanto, la vergüenza, la envidia, los celos, la depresión, y muchas otras más. Son como los virus, los parásitos, viven de nuestra energía y si las acogemos, si les abrimos la puerta de nuestra casa, nos van a debilitar y van a tomar el control de todas nuestras acciones y decisiones. Nuestras decisiones desde ese estado negativo pueden llevarnos a situaciones conflictivas como vemos muchas veces a nuestro alrededor, disputas entre compañeros de trabajo, con la pareja, con familiares y en otra escala: violencia de grupo en rivalidades por la religión, diferencias deportivas, crisis económicas, guerras, etc.

QUE SON LAS EMOCIONES NEGATIVAS

Para comenzar vamos a hacer una breve descripción de lo que llamamos emociones negativas.

El término emoción proviene del latín emovere, “poner en movimientos”, impulso que induce a la acción. Estado de ánimo causado por impresiones de los sentidos, experiencias, ideas o recuerdos, que se manifiesta en diferentes sentimientos. Una emoción saca a uno de su estado habitual.

Las emociones negativas son respuestas y reacciones desagradables e incómodas ante ciertas situaciones o personas, producen malestar psicológico y pueden ir acompañadas de reacciones fisiológicas como dolor de cabeza, estomacal, náuseas, mareos, etc. Es una experiencia psicofisiológica compleja e intensa de un individuo. Pueden provenir de objetos del mundo externo y también derivarse de los recuerdos, al estar en contacto con nuestros pensamientos e ideas.

Comentario de autor de Cuarto Camino: “cuando estamos tomados por una emoción negativa, no podemos pensar ni hacer nada, la emoción negativa es la que toma el control. Tiene un poder tan grande que puede llegar a gobernar varios aspectos interiores inclusive a toda la persona.»

El trabajo sobre las emociones negativas es importantísimo para poder hacer un trabajo de autoconocimiento y desarrollo interior. Tenemos la posibilidad de elegir un estado emocional mejor del que vivimos ahora si somos conscientes de las emociones negativas que viven en nosotros.

Para poder trabajar sobre las emociones negativas primero tenemos que localizar en nosotros las emociones que habitualmente frecuentan nuestra psicología y que a veces se disfrazan como emociones positivas, se camuflan como muchos animales en la naturaleza para permanecer ocultos.

¿Por qué se llaman emociones negativas?

Por sus efectos. Tienen efectos negativos en la salud en uno mismo y en el entorno. Causan daño, malestar, lastiman, hieren. Pueden tener consecuencias nefastas. Pueden llevarnos a la violencia o alguna forma de autoviolencia, hasta llegar al dolor y sufrimiento.

ORIGEN DE LAS EMOCIONES NEGATIVAS

Las emociones negativas son aprendidas de nuestro entorno desde pequeñitos. No hemos nacido con ellas. Las adoptamos por imitación de las relaciones de nuestro círculo de amistades, familia, compañeros de colegio, del trabajo, medios de comunicación, películas, etc. En la vida cotidiana o mecánica como se dice en este trabajo, forman parte del menú diario y está visto como algo natural en las relaciones entre las personas y lo extraño parecería que no estuvieran. Por eso es tan difícil separarse de ellas, porque están muy integradas en nuestra psicología. Como gesticulamos, los tonos de voz, nuestro vocabulario, lo vamos imitando de lo que tenemos a nuestro alrededor. Forman parte de la vida mecánica sobre la tierra, pero no de la vida consciente y las personas conscientes.

Un concepto que se explica desde este conocimiento es que todas las personas tenemos centros. Son el centro motriz, el emocional, y el intelectual (cuerpo, emociones y pensamiento). Nos centraremos en el centro emocional. Nosotros nacemos con el centro emocional limpio, pero a medida que vamos creciendo este centro se va dividiendo en una parte positiva con emociones positivas y una parte negativa con emociones negativas. Este no es el estado natural de nuestro centro. Podríamos llevar una vida tranquila sin emociones negativas. No necesitamos de las emociones negativas. Pero nuestra vida cotidiana creemos que si tenemos un examen debemos pasar nervios, si no sabemos de algún conocido hay que preocuparse, si tenemos que mudarnos hay que sentir estrès, o si la economía va mal voy a pasarlo mal y muchas otras más situaciones que se pueden dar.



¿DE QUE SE ALIMENTAN LAS EMOCIONES NEGATIVAS? ¿DE QUE VIVEN LAS EMOCIONES NEGATIVAS?

Las emociones negativas necesitan de nuestra energía para poder vivir. Cuando estamos dentro de la emoción negativa, ésta se está llevando nuestra energía y es fácil verlo en nosotros y otras personas cuando después de una bronca, discusión o con algo negativo que vamos dando vueltas quedamos con un malestar físico, agotamiento, apatía, como si nos chuparan la energía. Esta energía que se ha llevado la manifestación o expresión de la emoción negativa, ya no la tenemos para otras actividades de nuestra rutina diaria ni para nuestro trabajo interior. Por eso es tan importante el trabajo sobre las emociones negativas en este camino de autoconocimiento y desarrollo interior, porque necesitamos esa valiosa energía para nuestro crecimiento. Todas las emociones negativas dificultan el trabajo interior. Si lo vamos observando, con el tiempo nos vamos a dar cuenta que las emociones negativas no las necesitamos en nuestro hogar psicológico, son como ocupas que viven en nosotros, pero con la observación y el recuerdo de sí podemos expulsarlos de nuestra psicología y llevar una vida que nos pertenezca. Necesitamos esa energía para poder crecer, por eso todas las emociones negativas dificultan el crecimiento interior.

Todos los que vivimos, conocemos o hemos visitado grandes ciudades sabemos que tienen barrios mejores y barrios peores donde vivir. ¿En qué barrios de nuestra máquina psicológica, en que partes de nosotros queremos estar? ¿En las mejores partes o en las peores? Si prestamos más atención a nuestras emociones negativas, si somos más conscientes, si conocemos mejor nuestra máquina, nuestra ciudad, podremos elegir en que parte de nosotros queremos estar y donde no, y desde allí construir una ciudad mejor, una vida más armoniosa.

No se si han visto la película Atrapado en el tiempo, o como se conoce popularmente, el día de la marmota y como el protagonista se mueve al principio desde unas emociones negativas, atrapado en el día 2 de febrero, en un día que odia y que lo llevan siempre al mismo lugar, a repetir siempre lo mismo cada día. Siempre termina el día en un estado negativo. El orgullo, la vanidad, la apatía, el desprecio a sus compañeros le hace vivir una y otra vez el mismo día que tanto odia desde la emoción negativa y cómo desde ese estado, las consecuencias son siempre dolor y sufrimiento. Desde la hipocresía y el interés propio los resultados siempre lo llevan al mismo lugar. Empezar de nuevo el mismo día con los mismos eventos y la violencia hacia sí mismo y los demás. Hace un camino muy largo por no ser consciente de las consecuencias de las emociones negativas. Al final de uno de esos días, Rita, su compañera de trabajo le dice que esa “maldición“ que le sucede día tras día la puede tomar desde otro punto de vista. Al día siguiente prueba cambiar de actitud. Se da cuenta que puede usar ese tiempo y esa energía en algo más constructivo y como al ir cambiando su actitud y moviéndose desde otro lugar de su interioridad los resultados son diferentes. Sin las emociones negativas emplea su energía en tareas diarias que le ayudan a crecer como persona, tocar el piano, hacer escultura, literatura, conocer a sus compañeros de trabajo y las gentes del lugar, etc. e indirectamente ayuda a las personas de su entorno. Se ha producido un cambio y da inicio a un nuevo día. A podido escapar de esa cárcel de emociones negativas. El evento era el mismo, pero cambió su estado. Un estado sin emociones negativas.

Al inicio el protagonista quedó atrapado en el tiempo, pero más bien quedó atrapado en la prisión de sus emociones negativas, una cárcel psicológica, aislado de su parte más consciente, un camino largo sin fin, hasta que un día al despertar por la mañana cambió desde el inicio su actitud y ya vimos como siguió su día.

COMO MANTENEMOS EN EL TIEMPO LAS EMOCIONES NEGATIVAS

La justificación

En este trabajo para luchar con las emociones negativas tenemos que hacer un esfuerzo para no escuchar los argumentos de la justificación. No es necesaria la justificación para sentirse mal o violento. Si justificamos las emociones negativas nos decimos que son necesarias para vivir algún evento. Si el bus llega tarde no justifica un mal día.  Si estoy de trabajo hasta las cejas no justifica hablar con desprecio a mí a compañeros. Si me salpicaron de tomate el pantalón en la comida no justifica pasar un rato desagradable. ¿cómo no me voy a enojar? ¿cómo no voy a estar triste? ¿cómo no me voy a preocupar? ¿cómo no voy a insultar? ¿o gritar?, etc. Nosotros mismos justificamos a las emociones negativas.

Cuando justificamos la emoción negativa le estamos otorgando un valor añadido, como si fueran necesarias para nuestro cotidiano vivir.

Una persona que llega a su casa a la noche después de un duro día de trabajo en la empresa y llega con la cabeza baja, sin apenas mirar a su pareja, sin hablar con sus hijos, con una mirada desagradable, seco en palabras, y que el tiempo que le queda libre del día en casa lo pasa mirando las noticias de la tele. Su pareja le pregunta por su estado de ánimo y él le contesta de mal humor: ¿cómo voy a estar después de trabajar todo el día como un esclavo?, cansado, aguantando la bronca del jefe, las críticas de los compañeros, nada ha salido bien de las tareas que me tocaron por hacer. Luego al terminar la jornada laboral comenzó a llover y el tráfico estaba peor que nunca. Tardé en llegar a casa el doble que un día normal y al llegar a casa ya no me quedó tiempo ni para cenar con tranquilidad ya pensando e ir a dormir pronto para madrugar al día siguiente. Y mañana más de lo mismo. Acabó con enojo, malhumorado, con ira, con apatía; y así vamos alimentando estas emociones negativas dándoles nuestro poder, nuestra energía, y así son ellas las que gobiernan nuestra vida.  No permiten cambio alguno en nosotros porque ya no tenemos energía para reaccionar. Ya lo vemos como nuestra normalidad cotidiana y somos alimento para la vida mecánica o vida orgánica sobre la tierra como se le llama en el lenguaje de este trabajo. Salir de este bucle recurrente es posible desde la visión de un trabajo consciente proveniente de una Escuela de autoconocimiento.

LA CAUSA DE LAS EMOCIONES NEGATIVAS

La identificación

La identificación es uno de los conceptos de este Trabajo que más se estudia en esta enseñanza. Es un estado interior en el cual no podemos ver al objeto separado de la animosidad. Nos enganchamos, nos apegamos a un pensamiento, una emoción, una situación, un objeto, una ideología. Somos uno con lo que nos identificamos y lo que le sucede a aquello con lo que nos identificamos es como si nos sucediera a nosotros.

Cita de autor de Cuarto Camino:

“La identificación nos aleja de la objetividad ya que vemos las cosas desde un solo lado, del lado de la identificación. Si nos identificamos con blanco no veremos el negro y menos aún los grises.”


A veces escuchamos como alguien identificado con su equipo de fútbol favorito dice: ayer jugamos fatal, el árbitro nos robó el partido, si seguimos así este año no vamos a ganar ningún título y va a ser un desastre de temporada. Tenemos que fichar jugadores de más calidad para el próximo año, si no vamos a seguir como estamos. Si nos fijamos esta persona habla en todo momento en primera persona en plural como si hubiera estado jugando con el equipo o formara parte de la estructura técnica del club deportivo. Esta persona esta identificada con el equipo. En realidad no estuvo en el terreno de juego, esta persona no jugó el partido, pero todo lo que pasó en el partido era como si le hubiese pasado también. Y tampoco tiene decisión directa en los futuros fichajes de jugadores para el equipo de fútbol, pero pareciera formar parte de la dirección deportiva de este club de fútbol. Todo lo negativo y positivo que le sucede a su equipo es como si le sucediera a esta persona. Esta identificación alimenta la formación de las emociones negativas.

Igual lo vemos cuando nos identificamos con una ideología política y cómo nacen las emociones negativas cuando nos critican desde otra formación política. La separación que se crea entre las personas por ser de un partido político o de otro. Somos uno con esa idea y lo que critica a esa idea es como si fuera a nosotros. Al identificarnos con esa idea somos más vulnerables a las opiniones de los demás y caemos en la animosidad.

Hay emociones que con el tiempo quedan como latentes en nosotros y parece que no están, pero que al no trabajarlas pueden atraer situaciones recurrentes donde manifestarse. Podemos pensar que aparecen provocadas por eventos externos, pero en realidad ocurre al revés, el estado interno provoca la aparición de esa situación que despierta la emoción negativa. Vemos muchas veces como al querer evitar una emoción negativa cambiando algo externo, ésta aparece en otra situación diferente. La emoción nos sigue allá donde vayamos mientras no trabajemos nuestra interioridad.

Un ejemplo con una persona que se enojaba e irrita a en gran medida ante el más mínimo sonido elevado a su alrededor.  Le molestaban los niños cerca, perros que ladraban, la música elevada, los vecinos hablando alto. Trataba de evitar los lugares donde había sonidos molestos, pero si cambiaba de vivienda encontraba otros vecinos que repetían los ruidos, si buscaba un bar tranquilo aparecían los niños que le molestaban, o los perros que ladran, o vehículos ruidosos, etc. Su estado interior atrae el evento. Sin un trabajo sobre el enojo el evento lo repite de forma recurrente.

Cuando el enamorado le dice a su amada: «no puedo vivir sin sí» o «sin ti yo muero». Esto sería un ejemplo de identificación. La identidad del enamorado se construye solamente al estar con la otra persona, y si esto no sucede, hay emoción negativa. El enamoramiento transformado en emoción negativa (obsesión, posesión, etc.) causa daño.

Por eso es tan importante observarse en esas situaciones y ver donde se originan esas emociones negativas. No podremos cambiar el evento, pero sí la forma en como reaccionamos ante ese evento, no actuar de la misma manera mecánica como hasta ahora hemos hecho. Cambiar algo a ver que pasa, como un experimento en nosotros.

Identificarnos es una forma de entregar nuestra energía a las emociones


EL TRABAJO SOBRE LAS EMOCIONES NEGATIVAS

Para comenzar a trabajar sobre las emociones negativas necesitamos el contexto de una Escuela de autoconocimiento como el Cuarto Camino. No se puede hacer este Trabajo sólo, se necesita un camino para conocer como trabajar en nosotros, de personas que ya lo han transitado.

Cita:  “Las únicas técnicas para liberarnos del sufrimiento que producen las emociones negativas las encontramos en las Escuelas, y apuntan generalmente a la toma de conciencia de las mismas y por último a su trascendencia.
            Cuando decimos liberarnos de las emociones negativas, nos referimos a técnicamente a que las mismas no decidan, ni planeen, nuestra vida anímica.”

Para trabajar sobre las emociones negativas primero hay que observarlas en uno mismo, cuando aparecen y cómo actúan. Hay que evitar hasta la saciedad su manifestación ya sea de forma oral, con gestos o violencia. Si nos resistimos a su expresión y les quitamos el alimento que les da la energía, les haremos pasar gana, hasta que se debiliten y pierdan su poder. Pero para esto hay que observarse y recordarse cuando la emoción negativa aparece y no dejar que decida por nosotros. Si vamos alimentando las emociones negativas, con el tiempo se van a ver reflejadas en las actividades cotidianas de nuestra vida, como consumir ciertos alimentos, adicciones varias, el tipo de música, películas, con las amistades que nos relacionamos, una serie de cosas que refuerzan ese estado negativo. Es como una forma de violencia o agresión hacía uno mismo. Hacemos de nuestra vida un cubo de la basura.

Hay algo a tener en cuenta en el estudio de las emociones negativas.  No se pueden transformar en emociones positivas. O están o no están. Unos árboles como los castaños silvestres que crecieron de forma salvaje en nuestro huerto sin cultivar, y que su fruto son castañas amargas no van a darnos jamás castañas dulces comestibles. Si queremos unas castañas comestibles tenemos que sacar los castaños silvestres y entonces en el espacio que queda libre ya podemos sembrar los castaños que nos dan castañas comestibles. La tierra es la misma, cambiamos una semilla por otra.

Parte de nuestro trabajo personal estriba en administrar nuestra energía para que se dirija hacia nuestro desarrollo personal. Todo lo que quiere crecer necesita de esta energía y nuestra energía no debemos perderla con las emociones negativas.

“De la misma manera que con cierta cantidad de dinero uno puede viajar hasta cierto lugar, con cierta cantidad de energía ahorrada, se puede viajar a niveles superiores de conciencia y permanecer allí “.

Como entrenamiento podemos trabajar con las emociones más pequeñas, las más cercanas, y a medida que veamos algunos cambios en nosotros ir ampliando con otras emociones.

Si queremos entrenarnos para correr una maratón, mejor empezar con pequeños recorridos diarios y poco a poco ir ampliando. Cuando llegue el día de la maratón, estaremos en mejores condiciones para terminar la carrera.

Si nos vamos observando desde un lugar más consciente cuando nos dejamos llevar por las emociones negativas, podremos ir juntando fotos de nosotros mismos y con la suma de todas estas fotos formar un álbum que nos sirve como recordatorio para cuando una situación similar se repite y tener la oportunidad de no repetir el mismo estado negativo.

Con más conciencia de sí, de nosotros mismos podremos caminar por encima de las aguas turbias como analogía de las emociones negativas que nos hunden en el sufrimiento.

En uno de los comentarios de Maurice Nicoll, autor de Cuarto Camino, nos dice:

“Como saben, el Trabajo empieza con la atención interior. La observación de sí es atención interior. Una persona debe empezar a ver por sí misma a qué se asemeja y qué es lo que sucede en ella —por ejemplo, es preciso que vea por medio de la atención interna sus propias emociones negativas en lugar de ver sólo a las demás personas por medio de la atención exterior. Es preciso que vea qué significa identificarse con sus emociones negativas y qué significa no identificarse con ellas. Una vez que lo ve, ya logró la clave para entender el aspecto práctico del Trabajo. Las primeras etapas del Trabajo se llaman a veces «limpieza de la máquina». Una persona que constantemente dice: «¿Qué debería hacer?», después de haber oído la enseñanza práctica del Trabajo una y otra vez, se asemeja al hombre que tiene un jardín lleno de cizaña y dice ansio­samente: «¿Qué debería plantar en este jardín? ¿Qué plantas podrían crecer en él?» Lo primero que tiene que hacer es limpiar el jardín. Por eso el trabajo hace hincapié en lo que no hay que hacer —es decir, en aquello que es preciso detener, en aquello a lo cual no se debe ceder, en lo ‘que debe impedirse, en lo que no debe alimentarse más, en lo que debe limpiarse en la máquina humana. Porque entre nosotros no hay nadie que tenga lindas y nuevas máquinas cuando entra en este Trabajo, sino máquinas oxidadas, sucias, que necesitan una limpieza diaria y por ciento una limpieza radical al comienzo. Y una de las mayores formas de suciedad son las emociones negativas y el habitual abandono a ellas. La mayor suciedad en el hombre es la emoción negativa. Una persona habitualmente negativa es una persona sucia, en el sentido del Trabajo. Una persona que siempre piensa cosas des­agradables de las demás, que dice cosas desagradables, que no simpatiza con nadie, que tiene envidia, que siempre tiene algún motivo de queja, o alguna forma de compasión de sí, que siempre siente que no se la trata con justicia, tal persona tiene la mente sucia en el más verdadero y práctico de los sen­tidos, porque todas esas cosas son formas de emoción negativa y todas las emociones negativas son sucias. Ahora bien, el Trabajo dice que tiene dere­cho a no ser negativo.”

La energía que vayamos ahorrando con los pequeños logros, con el tiempo la suma de toda esa energía nos va a dar más impulso, más fuerza para la gran maratón de la vida.

CONCLUSIÓN: VIVIR SIN EMOCIONES NEGATIVAS

Si hacemos el esfuerzo de observar nuestras emociones negativas y recordarnos en nuestro día a día, con un trabajo y una disciplina diaria tenemos la posibilidad de no estar sometidos al poder de las emociones negativas, que no gobiernen nuestra vida y podamos tomar las decisiones desde un lugar más armónico y ordenado.

En resumen, primero conocer mejor nuestra máquina y que emociones negativas nos controlan. Luego conocer y aplicar las herramientas que nos enseña este Trabajo para ir más allá de estas emociones que nos limitan en nuestro desarrollo interno y en nuestra vida cotidiana. Si queremos cambiar algo en nosotros primero tenemos que conocer que hay dentro nuestro. Primero tenemos que echar un vistazo dentro de la nevera o refrigerador a ver que hay caducado o estropeado antes de llenarlo de nuevos alimentos. Los alimentos que nos llegan del Trabajo de una Escuela.

El trabajo sobre las emociones negativas nos va a dar la posibilidad de tener una relación más real con las personas de nuestro entorno, acortando la separación y las diferencias por los distintos puntos de vista. Menos juicios y críticas hacia los otros. Si vemos en nosotros las emociones negativas que nos dominan, también podremos ver las emociones negativas de los otros y darnos cuenta que no somos tan diferentes. Podemos ser más transparentes y relacionarnos desde un lugar más verdadero y esencial.

El espacio que le vamos quitando a las emociones negativas lo vamos a poder ir llenando con emociones más reales y mayor conciencia de nosotros mismo. Esta carretera, nuestra psicología, que vamos limpiando de suciedad y deshechos que son las emociones negativas, nos va a dejar mejor terreno, un mejor espacio, más limpio para que circule mejor nuestra conciencia y llegue a todas las partes de nuestro ser.

Si llegamos con esfuerzo y trabajo y con la ayuda de la Escuela a otro nivel de ser, van a llegar a nuestra vida otras situaciones y eventos. Se dice en este trabajo que el nivel de Ser que tenemos atrae nuestra vida.  Lo que pensamos, sentimos y hacemos ahora de manera consciente crea nuestra vida mañana.

Comentario película: «CUESTIÓN DE TIEMPO»

Comentario película: «CUESTIÓN DE TIEMPO»

Al final de la película el protagonista Tim nos recuerda que todos viajamos cada día en el tiempo. La vida es un gran viaje lleno de pequeños viajes diarios, donde un día es el viaje al pasado del día siguiente. Si nos observamos y nos recordamos cada día tenemos la posibilidad de no caer en los mismos errores una y otra vez. Es buscar ese lugar tranquilo, ese espacio en nuestro interior donde encontrar esa luz, mayor comprensión, y tener la posibilidad de tomar mejores decisiones. Me recordó cuando Tim para volver a su pasado busca un armario o lugar tranquilo para retroceder en el tiempo.

El final es el principio; recordar lo que olvidamos, que cada día es una oportunidad para ser más conscientes, para crecer interiormente.

Como el padre de Tim, cuando le recuerda que este poder que tiene de ir a su pasado lo use de manera constructiva, para algo que pueda mejorar su vida y no desperdiciarla. El ya recorrió ese camino y como el maestro que enseña al alumno, le indica a su hijo una dirección para estar más despierto.

Usar el tiempo disponible con más conciencia independientemente de la cantidad. Podemos tener todo el tiempo del mundo y desperdiciarlo sin darnos cuenta. Dar un significado a las pequeñas cosas de nuestro cotidiano vivir como aprendizaje en nuestro paso por esta existencia.

Si la vida fuese como una canción, volver al pasado sería como tocar las teclas equivocadas en una nueva melodía que ensayamos al piano y desafinamos, erramos el intento, volvemos atrás a empezar de nuevo esa parte, hasta que acertamos las notas correctas y seguimos con la siguiente parte de la partitura, nos dimos cuenta del error, rectificamos la octava y terminamos la canción.

Si cambiamos la actitud frente al evento, al final del día nuestro estado y nuestra energía van a ser diferentes, y llega un momento como le ocurre a Tim, que ya no necesita ir al pasado, porque cada experiencia consciente lleva una enseñanza y un aprendizaje.

Tim le pregunta a su esposa Mary sobre el día de su boda en un día lluvioso a mares: “¿te gustaría haber escogido un día con menos lluvia?” y ella le contesta: “no, no por nada del mundo”.

La canción “el mundo” del italiano Jimmy Fontana que suena el día de la boda de Tim y Mary resume este círculo de la vida mecánica, cuando en una parte de la canción dice: “Abrí los ojos para mirar a mi alrededor y a mí alrededor giraba el mundo como siempre. Gira el mundo, gira en el espacio infinito, con amores recién nacidos, con amores ya terminados, con la alegría y con el dolor de la gente como yo. El mundo nunca se detuvo un momento, la noche siempre sigue al día, y el día llegará…”

Comentario película: «EL ATLAS DE LAS NUBES»

Comentario película: «EL ATLAS DE LAS NUBES»

El Atlas es una gran cordillera montañosa elevada del norte de África que une el océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Sus elevadas cumbres suponen un obstáculo para las nubes, impidiéndoles seguir avanzando por el norte del continente africano, dejando esta zona particularmente árida. Si lo tomamos a nivel simbólico como nubes a las personas y el Atlas los obstáculos de la vida, podemos ver como las nubes siguen el camino que les marca el viento (el sistema de control donde vivimos), pero acaban chocando con estas elevadas montañas como segunda fuerza de vida y les impiden ver más allá.

Detrás de las montañas como fuerza oponente, queda una zona árida, desconocida y que sólo personas con centro magnético, que buscan algo más en la vida, más allá de la virtualidad impuesta, se aventuran a escalar, adquirir conocimientos y elevarse a otro nivel de ser hasta la cima, con más conciencia y descubrir desde ese estado más despierto la verdad oculta tras las apariencias de la vida mecánica.

Este viaje que hacen las nubes, que hacemos las personas en esta vida para lograr la libertad y el conocimiento de la verdad, se torna recurrente en distintas experiencias que hace la conciencia, a base de repetir los mismos errores una y otra vez ya sea en forma de pastor, de periodista, de escritor, de músico, de camarera, y va más allá del tiempo y del espacio.

Es el mismo deseo de libertad haciendo experiencia en diferentes contenedores en distintas épocas, aunque para la conciencia todo es simultáneo.

De alguna manera todos están conectados y repiten los mismos estados en diferentes eventos.

Todas estas personas tienen una marca en la piel, como un sello, una huella que recuerda que formaban parte del rebaño, de la Matrix que controla la vida de todos.

Cuando logran escalar la montaña y en la cima encuentran la verdad que estaba oculta, toman conciencia de su papel en esta existencia y son, como dice uno de los personajes, gotas de agua dentro de un océano, una parte de la conciencia dentro la conciencia. Si una persona ya lo sabe, tomó conciencia, todos tienen la misma posibilidad de despertar. Ya existe un precedente, un ejemplo a seguir.

Comentario película: «ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO»

Comentario película: «ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO»

Alicia, como ser más consciente viaja de nuevo al inconsciente a través de los espejos y de la cronosfera; un viaje similar al de su mundo corriente cuando viaja en su barco, viviendo aventuras y descubriendo lugares nuevos. Este otro mundo mágico, el palacio de los sueños, como lo llama el sombrerero, lleno de personajes simbólicos también sufre sus propios conflictos, estados negativos, miedos, consideraciones, etc.

Cuando Alicia toma la cronosfera, que es como el alma del tiempo, y la maneja para viajar al pasado, le recuerda como cuando maneja su barco en la vida virtual. Quien conoce como manejar su barco puede manejar cualquier otro barco. Quien conoce su máquina, quien se conoce a sí mismo, puede conocer el resto de máquinas humanas, puede conocer el funcionamiento de las demás.

Alicia descubre por experiencia, después de un camino largo, que los conflictos no se disuelven volviendo al pasado para cambiarlos, cambiando el evento que los originó, si no cambiando ahora en el presente nuestro estado, nuestra actitud, frente al conflicto, tomando conciencia, dándose cuenta que lo originó en nuestro interior. El arrepentimiento puede ser la llave para dejar entrar esa luz sanadora de la conciencia y disolver el conflicto. Cuando una de las princesas reconoce ante su hermana que de pequeña mintió y esto dio origen a su enemistad de por vida y se arrepiente y se disculpa, al instante se disolvió el conflicto y su hermana cambió en un momento su actitud. La conciencia transformó en segundos lo que la ignorancia mantuvo durante años. La luz de la comprensión en el presente cambió el pasado y el futuro.

En sus experiencias y en los resultados obtenidos a lo largo de sus años de vida, para Alicia la palabra imposible no tiene razón de ser. La fe en sí misma, creer en ella está basado en los logros a través de sus esfuerzos. Ahí obtiene la determinación y la fuerza ante los nuevos retos.

El término imposible forma parte de la máquina. Para la conciencia no existe lo imposible. 

Justo al comenzar la película Alicia hace lo imposible para atravesar una barrera de arrecifes y escapar de los piratas. Cuando lo logra pensé que pequeños imposibles nos dan la fuerza para tener fe en imposibles mayores. Para que el surfista pueda surfear la gran ola, primero ha de comenzar por las olas más pequeñas hasta adquirir destreza y confianza para cuando lleguen olas mayores.

De niño, el sombrerero al ver a Alicia le dice que su padre tiene sombreros para una cabeza tan bonita y pensé que vestir la cabeza con un sombrero a nivel psicológico sería dotar a nuestra forma de pensar, a nuestra mente de un nuevo y rico conocimiento, un nuevo pensamiento.

Gurdjieff decía: “tengo cuero muy bueno para vender a quien quiera hacerse calzado con él”.

Comentario película: «ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS»

Comentario película: «ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS»

Alicia inicia de nuevo un viaje al mundo inconsciente para encontrar respuestas a sus cuestiones de vida mecánica. Es un viaje que ya realizó, pero que no recuerda. Por un tiempo hay una separación de la virtualidad donde vivimos para adentrarnos en esa parte de la conciencia que normalmente se manifiesta mientras estamos en el estado de sueño en la cama. El inconsciente, libre del control de la mente formatoria nos envía mensajes y respuestas en nuestro camino de autodescubrimiento, en forma de símbolos, metáforas, como en esta historia la dualidad de las dos reinas, la locura contagiosa del sombrerero loco, la sabiduría de la oruga Absolem, la espada, el dragón, etc.

En este país mágico lleno de posibilidades incomprensibles para nuestra forma habitual de pensar viven nuestros miedos, temores ocultos, incertidumbres, pero también nuestro potencial sin descubrir, valores, virtudes, capacidades que desconocemos. Este país de maravillas vive dentro de nosotros, pero no lo visitamos de manera consciente, aparece de forma espontánea, porque no tenemos control en el nivel de ser que estamos ahora.

Cuando caminamos por la ciudad y vemos obras en el asfalto que dejan al descubierto tuberías, conductos, válvulas, cables, etc., que normalmente están ocultos y no vemos, es como otra ciudad invisible a nuestros sentidos, como el inconsciente de la ciudad, pero que ejerce influencia sobre la ciudad que es visible, en la que vivimos cotidianamente.

Para entrar en este mundo inconsciente y pasar por la puerta tenemos que dejar atrás las viejas vestiduras, la forma antigua de pensar y construir otra nueva que nos permita interpretar los nuevos significados. Un traje psicológico a medida para las nuevas experiencias.

Ser Alicia es volver a recordar ese ser más esencial, más despierto, encontrar el tamaño adecuado para cada momento, hasta tener el definitivo, el real como un yo permanente desde donde pensar, sentir o actuar. El conocimiento, la enseñanza, el maestro, en forma de espada, armadura, compañeros de viaje, todo está listo para que Alicia inicie este viaje de recordarse y enfrentarse al olvido, al sueño psicológico, ese Dragón o Galimatazo que tiene a todos bajo su poder. Como decía el autor de Cuarto Camino Claudio Alejandro Moragas, las condiciones en las que cada uno se encuentra en su vida son las mejores para iniciar este trabajo.

Uno de los personajes de este mundo de maravillas dice: “es la verdadera Alicia”, pero la sabía oruga Absolem, le dice: “no del todo”. Creo que viene a decir que la vida ordinaria la había sumergido en el sueño y había olvidado su parte esencial.  

QUÉ ES CUARTO CAMINO

QUÉ ES CUARTO CAMINO

El Cuarto Camino es un camino de autoconocimiento basado en las enseñanzas de Gurdjieff, Ouspensky, Nicoll y otros autores. Una doctrina psicológica y filosófica que nos muestra el procedimiento para la posible evolución interior de las personas. Un camino para despertar del sueño, para conocer lo que somos verdaderamente, crecer interiormente, desarrollar la conciencia dentro de las condiciones cotidianas que ahora tenemos. 

En nuestro estado actual no somos seres desarrollados, desconocemos lo que puede crecer en nosotros y este trabajo nos enseña un lenguaje para conocer aquello que ha de cambiar en nosotros y ser más conscientes. El cambio de ser comienza con ser conscientes de algo de lo que antes no éramos conscientes.

Para iniciar este camino de la conciencia hay dos líneas de desarrollo en una persona. La primera es la línea del conocimiento y la segunda es la línea del Ser. El nivel de Ser y el nivel de conocimiento pueden crecer paralelamente. El ser es lo innato en nosotros, lo que nos es propio. 

Este desarrollo interior es posible con estudio y práctica en un contexto especial con la ayuda de personas que ya han recorrido este camino, que conocen los métodos. El esfuerzo y la autodisciplina también son necesarios para esta posible evolución. 

No nos conocemos lo suficiente, pero damos por hecho que sí, y esto nos condiciona a la hora de emprender un trabajo interior de autodescubrimiento, porque ¿quien va a buscar algo que ya cree poseer? ¿Por qué vamos a buscar cualidades en nosotros que ya creemos tener? Como se dice en esta enseñanza: ¿para que vamos a comprar piedras preciosas si damos por hecho que las tenemos?

La psicología que estudia este sistema es la psicología de la posible evolución de las personas, de lo que pueden llegar a ser.

A lo largo de la historia este conocimiento ha estado disfrazado con otros nombres como la filosofía, el yoga en la India, la religión, el arte, la poesía, escultura, danzas, arquitectura, etc. La transmisión de este conocimiento psicológico también lo encontramos en las catedrales góticas, el simbolismo, la astrología o la alquimia.

Tradicionalmente existen tres caminos para el desarrollo de la conciencia vistos desde diferentes acercamientos:  El primero es el camino del faquir que profundiza la parte más física y lleva el cuerpo a sufrimientos extremos. Desarrolla la voluntad física, el poder sobre el cuerpo lo obtiene mediante terribles sufrimientos. Para desarrollar las otras funciones: emocional e intelectual ya es demasiado viejo para iniciarlo. 

El camino del monje, que se apoya en la parte más emocional, el sentimiento religioso y de los sacrificios, en el amor y la devoción a través de la fe, en alguna divinidad y en la religión; un camino muy duro y largo. Desarrolla en sí mismo la unidad, la voluntad sobre las emociones. El monje tiene que llegar a ser un yogui y un faquir, pero pocos pueden llegar tan lejos.

Y por último el camino del yogui que profundiza la parte más intelectual, el conocimiento para desarrollar la sabiduría. Lo sabe todo, pero no puede hacer nada. Al trabajar solo un aspecto del ser en partes separadas, las otras dos quedan sin desarrollar. Y así por separado el desarrollo es incompleto. 

El Cuarto Camino es el camino de la conciencia y trabaja por igual las partes, motora, emocional y la parte intelectual como un todo integrado dentro de la vida que cada uno tenemos, sin abandonar todo lo que se ha vivido hasta el momento. Las condiciones de vida en las que este trabajo nos encuentra son las mejores al comienzo.

Una de las principales ideas de este sistema es que el hombre y la mujer son máquinas que no se conocen a sí mismas, que siempre piensan, sienten y actúan de la misma forma dependiendo de las influencias y fluctuaciones de la vida. En este contexto nada se puede hacer, todo sucede de la única manera en que puede suceder, de manera mecánica igual que llueve, nieva, hace viento, etc. De esta forma ningún cambio es posible, todo se repite una y otra vez, en un círculo recurrente del cual no podemos escapar.

Pero esta máquina que somos puede dejar de serlo si conocemos su funcionamiento y comenzamos un trabajo interior; adquirir un nuevo conocimiento para descubrir en nosotros aquello que sobra y nos tiene atado a la mecanicidad. 

Lo primero que es necesario saber es que no somos una unidad; tenemos la ilusión de que somos una sola persona, con un yo permanente, pero en realidad hay muchas personas dentro nuestro, muchos yoes que sienten, piensan y obran de manera diferente dependiendo de los cambios externos. Así nuestras actitudes y conductas con las otras personas y los eventos cambian continuamente según los yoes que toman el mando de la máquina. Es como la casa donde el dueño está ausente y los sirvientes se alternan para tener el control. 

Otra cualidad que nos atribuimos es que somos conscientes en todo momento, que poseemos un estado interior de percepción de uno mismo, un darse cuenta, estar más presente. Pero nuestro estado actual es el sueño y a menudo confundimos conciencia con estar atentos, pero la conciencia puede darse independientemente de las funciones del pensamiento, la emoción y el movimiento.

Si por ejemplo nos cepillamos los dientes y estamos atentos y concentrados mientras lo hacemos: ¿somos conscientes de nuestro estado emocional y mental en ese momento? ¿somos conscientes del tiempo que nos lleva esta tarea?  ¿de la cantidad de pasta y agua que usamos? ¿somos conscientes si lo hacemos siempre de la misma forma mecánica, en la postura del cuerpo?  ¿el orden por donde circula el cepillo es siempre igual? En este ejemplo podemos ver que atención y estar consciente no son la misma cosa.

En este proceso entra en juego la observación de sí donde una parte más consciente de nosotros, el yo observante observa a nuestra máquina, pero sin crítica, juicios ni valores. Se produce una separación entre el observador y lo observado. Por ejemplo, una persona de nombre Juan Martínez. Podemos tomar como Juan la parte más mecánica y Martínez la más consciente. En este caso Martínez puede observar a Juan, como siente, piensa y hace en su vida ordinaria. Sin juzgar, siendo lo más objetivo posible. Sumando observaciones y con el tiempo podemos tener un álbum de fotos de nosotros mismos en los diferentes eventos y con la ayuda del recuerdo de sí ser conscientes de nuestras actitudes y comportamientos mecánicos. Por ejemplo, una persona se dio cuenta en su día a día que cuando usaba el jabón de manos, el papel del wáter, la pasta dental, crema de manos, etc., antes de terminar el contenido ya cambiaba a otro nuevo. Siempre dejaba una pequeña parte sin usar. Trasladando esto a otros aspectos de su vida, ¿puede ser que antes de cerrar ciertas situaciones exista la tendencia a iniciar otras y así no termina el propósito inicial?

En las distintas partes que forman nuestra máquina hay 3 funciones principales:

La función instintiva-motriz: las instintivas engloban todo el trabajo interno del organismo, digestión, respiración, los sentidos, sensaciones de origen orgánico y fisiológico: placer, dolor, reflejos, memorias físicas, etc.

Las motrices los movimientos aprendidos como ir en bici, caminar, correr, hablar, dibujar, leer, escribir, etc. Las funciones instintivas son innatas y las motrices aprendidas.

El sentimiento y las emociones: como la alegría, amor, miedo, ira, tristeza, etc.

El intelecto, el pensamiento: análisis, afirmación, negación, comparar, calcular, formación de conceptos, etc. Son expresiones sin emoción.

En nuestra vida cotidiana o mecánica una función puede reemplazar a otra si no hay atención. En lugar de pensar, sentimos. En lugar de hacer, pensamos. En lugar de sentir, hacemos y muchas otras más combinaciones se pueden dar. Por ejemplo, una persona presencia justo a su lado la caída de un ciclista y en lugar de asistirle o llamar a la ambulancia, se paraliza en la emoción del miedo y pasa un tiempo sin saber cómo reaccionar. La función trabaja de manera correcta cuando trabaja en tiempo real, justo en el momento en que es necesario hacerlo. Aplicar la función correcta en todo momento.

En los primeros pasos en el camino al despertar aparecen los obstáculos y hemos de descubrir aquello que nos frena en el desarrollo, lo que sobra en nuestra psicología. Si queremos ser más veloces primero tenemos que sacar lo que ya no sirve. Hace años había un anuncio en vallas publicitarias con la imagen del más rápido velocista de los 100 metros lisos de atletismo en la postura de iniciar la carrera, pero calzaba unos zapatos con mucho tacón. Con ese calzado no podía alcanzar su máximo potencial. En nuestro actual estado de sueño no somos conscientes que llevamos este calzado incómodo que no nos sirve y que necesitamos unas zapatillas adecuadas para correr en la vida.

Por último, me gustaría destacar que hay un estado de percepción de uno mismo y que el autor de Cuarto Camino Maurice Nicoll definía como la fuerza más grande que podemos obtener de este trabajo, y es la comprensión, percibir internamente la experiencia de aquello que conocemos y que va más allá del simple entendimiento teórico, es integrar en nosotros el significado de esa experiencia.

Comentario película: «ANGEL-A»

Comentario película: «ANGEL-A»

La vida de este personaje André, el protagonista ha sido construida en base a la mentira, una fantasía creada desde una visión deformada de sí mismo. Diferentes personajes en forma de yoes nocivos han tomado el control de la máquina y el protagonista los ha tomado como reales, y no dejan ver su otro yo, el verdadero. Su vida actual es el reflejo de su interioridad, como una fotocopia de su manera de sentir, pensar y actuar.

No vemos más allá de nuestros miedos, inseguridades, baja autoestima, dudas, etc.

Para volar a otro nivel de comprensión de nosotros mismos hay que lanzarse por el puente, como una muerte psicológica, saltar al agua y rescatar a esa parte de nosotros más consciente para que nos guíe en un nuevo nacimiento, construir una nueva personalidad desde dentro con lo mejor de nosotros para llevar una vida más real y auténtica.

Ángela simboliza esa parte de nosotros más consciente, como ánima que quiere mostrarnos lo mejor que tenemos dentro pero que no vemos, ni escuchamos. El ruido externo, los problemas cotidianos son más fuertes y no dejan ver el origen real de nuestros errores y recurrencias.

Nuestra parte anímica nos acompaña en este descubrimiento de lo que hay de real en nosotros, más allá de las mentiras construidas por nuestra máquina. Como dice aquí sacar la basura acumulada todo este tiempo vivido con los ojos cerrados y llenarlo con nuevas impresiones, con otra visión más interna. Como cuando dice: “cuando uno se siente una basura, la basura también te atrae”. El nivel de Ser atrae la vida.

La vida hace de espejo de nuestra subjetividad y aquí se reflejan todas las visiones parciales de nuestros yoes dormidos que deforman la realidad, formando un mundo imaginario donde somos víctimas de nuestras propias mentiras. Somos presos de la cárcel hecha por nosotros mismos.

Ahora André tiene la posibilidad de construir una nueva vida desde la verdad interior, ahora París, su ciudad, que es él mismo, es hermosa, puede ver la belleza de su ciudad, de su cuerpo, de cada rincón, de sus cualidades y virtudes, que antes estaban ocultas tras la mentira. Su belleza interior sale hacía afuera resplandeciente como el sol.

La simbología del puente donde aparece ánima como vehículo para elevarnos sobre las aguas de las emociones negativas, rescatarnos a nosotros mismos como aprendizaje y purificarnos psicológicamente.

La ciudad de Paris, como la vida, está llena de puentes que nos llevan de una experiencia a otra donde la persona puede crecer. André al principio de la historia quedó en medio, sintiéndose solo, deseando poner fin a su vida, sin poder terminar la octava; pero cuando es consciente que no está solo, que tiene una parte anímica, juntos van cruzando los puentes de la vida, terminando octavas y creciendo en el camino.

Comentario película: «BUSCANDO A NEMO»

Comentario película: «BUSCANDO A NEMO»

En esta búsqueda para encontrar a su hijo Nemo, tiene lugar un aprendizaje dentro de este océano que es la vida. En este caso le sucede, porque Marlin no es consciente que el estado de miedo gobierna su vida.

Marlin, el padre de Nemo tiene que hacer un viaje literal, cruzando el mar para buscar a su hijo, y otro viaje psicológico para superar sus miedos. Es como si su esencia en forma de su hijo Nemo atrajera ciertos eventos y personajes para que Marlin pueda hacer experiencia del no miedo, de poder creer que si puede. Que mayor oportunidad de poder demostrar su valor y posibilidades, que llenar este viaje de situaciones incómodas para su máquina, donde va a tener que trabajar el miedo y confiar en sus acompañantes para esta aventura. Su esencia, Nemo quiere enriquecerse, descubrir, experimentar, mientras que Marlin, como si fuera la parte más mecánica, la falsa personalidad, quiere seguir en su zona de confort, conformista, en su pequeña pecera dentro de ese inmenso océano. La vida, el océano, le va a dar materia prima en forma de conflictos, imprevistos, para que pueda construir un nuevo Marlin, un nuevo ser con una nueva personalidad, que pueda educar y hacer crecer a su esencia, a Nemo.

Marlin se va a ver reflejado en personajes totalmente opuestos a él, donde va a ver ese otro Marlin más decidido, más suelto, que siempre había estado con él, pero que el miedo había mantenido oculto.

Si la obra de teatro en esta vida se titula “El Miedo”, el guion, los escenarios y los personajes que me van a acompañar en la representación, van a mostrarme situaciones, escenas, donde ponerme a prueba y trabajar el miedo. Si tomo conciencia de que no lo necesito en mi vida, me va a servir como aprendizaje, pero si se repite y lo vivo dormido va a ser un camino muy largo lleno de sufrimiento.

En esta travesía aparece Dori, el pececito azul, extrovertida, espontánea, imprevisible, jovial y que como la parte anímica continuamente le recuerda que tiene que seguir nadando, experimentando, descubriendo, aprendiendo, nadar en la vida frente a las dificultades, como una forma de seguir trabajando, seguir una dirección y en el durante del camino, enriquecernos con las experiencias, las impresiones, el conocimiento que alimenta a la esencia para su crecimiento. Es como la parte más intuitiva, rebelde, exploradora que quiere guiar a Marlin por lugares desconocidos, ocultos a los ojos de la mecanicidad, es como un aflojarse, soltarse de una manera fija de pensar. Como en la escena dentro de la ballena cuando Dori le dice a Marlin que confíe en ella y siga su intuición, que se suelte, y se deje caer para luego subir por el chorro de agua y salir al mar. Dori le dice: “ahora tenemos que soltarnos, todo va a salir bien”.

Y para terminar me gustó este diálogo entre padre e hijo:

Marlin le dice a Nemo: “oye, sabes, conocí a una tortuga marina que tenía 150 años “.

Nemo: ¿150?

Marlin:  sí

Nemo: un día Pepe plancton dijo que sólo viven 100 años.

Marlin: ¿Pepe plancton?, ¿y tú crees que Pepe plancton sabe más que yo que me he cruzado el mar entero?.