“La personalidad falsa es algo especial. Usted está opuesta a ella. Debe, por tanto, hacerse desaparecer o, al menos, no debe tener parte en este trabajo. Esto se aplica a todos y todo el mundo debe empezar de este modo. Lo primero es conocer a la propia personalidad falsa y de ningún modo confiar en ella (en sus ideas, palabras y acciones). Esto no se puede destruir, pero se puede hacer pasiva durante algún periodo de tiempo, y luego poco a poco ir debilitándola. La personalidad falsa no existe en realidad, pero nos imaginamos lo contrario. Existe por sus manifestaciones, pero no como parte de nosotros mismos. No intenten definirla o se perderán en palabras, pero es necesario tratar con hechos. Las emociones negativas existen, pero al mismo tiempo no existen; no hay un centro real para ellas. Esta es una de las desdichas de nuestro estado. ESTAMOS LLENOS DE COSAS NO EXISTENTES.”
“La consciencia”, P.D. Ouspensky
Vamos a imaginar que somos un teatro donde continuamente se representan funciones y donde los actores que son la parte de nuestra personalidad siguen el guion de una obra y se meten dentro de la psicología de un personaje ficticio y hacen, sienten y piensan como este personaje inventado. Si nos creemos este personaje irreal con todo lo que está formado y que es nuestro estado habitual, con el que nos movemos en la vida, estamos dentro de la falsa personalidad. Los espectadores del teatro son testigos y ven al personaje ficticio (falsa personalidad) y no al actor que lo interpreta o personalidad real. Nosotros nos identificamos con el personaje de la obra, que está lleno de cosas no existentes en el actor que lo representa. Si somos capaces de separar al personaje inventado del actor que lo representa llegaremos a hacer pasiva a la falsa personalidad. Desde que nos levantamos de la cama hasta que volvemos a dormir, representamos un personaje inventado en la función de nuestra vida y toda la vida es una gran obra de teatro sin final donde todos hemos olvidado al actor que está debajo de ese personaje. El Trabajo nos da las herramientas para salir de ese teatro que es el sueño de la vida y volver a nuestra casa, el circulo de la humanidad consciente. Cada día representamos una escena de esta obra que percibimos como real y así día tras día dentro del mismo reparto sin ver más allá del personaje falso.