por Jose Ma | Sep 24, 2025 | autoconocimiento, comentarios
“El gran Diluvio es una alegoría de la caída de la civilización, de la destrucción de la cultura…” “La idea de la alegoría es que, en el momento de la aparente destrucción de todo, aquello que es realmente valioso se salva según un plan previamente preparado y pensado. Un pequeño grupo de hombres escapa a la ley general y salva las ideas y adelantos más importantes de la cultura dada. La leyenda del Arca de Noé es un mito que se refiere al esoterismo. La construcción del Arca es la “Escuela”, la preparación de los hombres para la iniciación, para la transición a una nueva vida, a un nuevo nacimiento. “El Arca de Noé”, que se salva del Diluvio, es el círculo interior de la humanidad.”
P.D. Ouspensky, “Un nuevo modelo del universo “
El gran Diluvio simboliza el fin, la destrucción de aquello que ya no sirve para la evolución interior. Tamizar mediante la fuerza del nuevo conocimiento y las ideas que forman nuestro Arca psicológico, el grano de la paja. Salvar lo más valioso que existe y desechar lo que contamina el desarrollo del individuo. El Trabajo de Escuela, como el Arca nos mantiene a flote con la fuerza de su significado y conocimiento. El Arca nos sella de las influencias dañinas de la vida igual que las aristas de madera bien selladas no dejan pasar el agua y evita que la nave se inunde. Construir un Arca en nuestra psicología es formar en nosotros un lugar, un espacio, donde a la luz de la conciencia podamos ver que hay en nosotros que ya no sirve para nuestro crecimiento y desarrollo interior. Con que nos quedamos y que desechamos. Que pensamientos y sentimientos a lo largo de todo un día pueden salvarse y entrar en el Arca y cuáles dejamos que sean arrastrados por la corriente, que no sirven para nuestra evolución interior. Pero para este renacimiento primero tenemos que despertar, es decir tomar conciencia de lo que sobra y lo que no sobra. Si queremos tener nuestro huerto en buenas condiciones primero hay que conocer el tipo de plantas que son beneficiosas y cuales no, entonces sacar las malas hierbas, luego cultivar, regar y cuidar las que son buenas y también podemos sembrar nuevas para que nuestro huerto renazca como un espacio fértil y fructífero. Un nuevo huerto, como el “Nuevo Hombre” del que nos habla el Cuarto Camino. Nos subimos al Arca, como la Escuela que nos lleva a nuevas ideas, a nuevas formas de pensar para este nuevo nacimiento. A cada momento, en cada situación de nuestro vivir cotidiano podemos formar un Arca en nosotros que nos ayude a ver los eventos que nacen del diluvio de la vida desde otro punto de vista más consciente y actuar desde ese lugar, para mantenernos a flote y seguir con nuestro camino en esta existencia.
por Jose Ma | Jun 28, 2025 | autoconocimiento, comentarios
“La verdad sólo puede ser una experiencia propia según el grado de desarrollo propio. Nadie puede saborear una manzana en lugar de uno. Y una descripción de su sabor es asunto harto inútil. Del mismo modo, es todo lo que realmente tiene importancia, nadie puede ayudar a nadie. Únicamente puede ayudarnos nuestra propia capacidad para ver la verdad de cualquier cosa…” “Si pudiésemos penetrar a la necesaria profundidad de nosotros mismos, si pudiésemos alejarnos de nuestras reacciones hostiles, sabríamos que hacer en cualquier situación o problema pues haríamos luz sobre un significado completamente nuevo. Veríamos la situación transformada.”
“La flecha en el blanco”, Maurice Nicoll
La verdad en el mundo que vivimos es una experiencia propia y personal para cada uno de nosotros según el nivel o grado de desarrollo. Conocer un objeto, un lugar, una situación o a uno mismo es algo particular que nadie puede hacer por nosotros. Únicamente nosotros podemos ver la verdad en algo. Experimentar su sabor, el color, la textura, los sentimientos, es algo interno y que interpretamos según nuestro nivel de comprensión de la realidad dónde hacemos experiencia. Podemos pensar que hay diferentes verdades según el punto de vista de cada persona, porque cada uno de nosotros percibimos la realidad desde un lugar fragmentado, desde diferentes partes de nosotros o diferentes yoes. No vemos las cosas tal cual son sino desde una parcialidad subjetiva. Si logramos acallar esos innumerables personajes que viven en nosotros y alcanzar un Yo real, las cosas cobran otro significado porque son vistas desde un lugar más real o verdadero; más consciente, más objetivo. Todo es visto desde otra luz, y las cosas, situaciones, eventos y personas ya no aparecen deformados.
Algo similar sucede cuando creemos conocer una ciudad que nos gustaría visitar viendo un documental o fotos de una guía turística, o escuchando los comentarios de alguien que ya la visitó. Cuando realmente nos desplazamos y visitamos la ciudad y si alguien que ya la conoce a fondo nos acompaña y nos muestra los rincones más destacados y nos hace de guía, nuestra impresión de la ciudad va a ser muy diferente de la imagen que teníamos al principio. Para cada uno de nosotros la verdadera ciudad es una proyección de nuestro estado interior. Vemos una parte de nosotros en aspectos de esa ciudad. Igual sucede con una película cuando nos explican algún detalle y cuando nosotros realmente la vemos. O con los problemas de la vida cotidiana, cada uno de nosotros ve un significado o valor diferente acorde al nivel de comprensión, de conciencia o nivel de ser, la personalidad, tipología, estado emocional del momento, estado físico, factores externos climáticos, etc. Diferentes variables y puntos de vista que cambian nuestra percepción interna de un acontecimiento y de las personas.
por Jose Ma | Abr 13, 2025 | autoconocimiento, comentarios
En la búsqueda de significados acerca de nuestra existencia, son necesarias ideas de un nivel muy superior a las que podemos encontrar en la vida externa, la que todos vivimos cotidianamente. Son conocimientos de un orden más elevado que pueden cambiarnos internamente y llevarnos a otro nivel de comprensión, conducirnos a una armonía en la discordancia y desorden de nuestra naturaleza.
Las ideas del trabajo y el nuevo conocimiento son la semilla que van a formar el fruto y el alimento para nuestra vida interna, como el árbol que crece y da su fruto en la naturaleza. Este conocimiento y su comprensión son la materia prima, el abono para desarrollar nuestra parte esencial.
Nuestro actual estado de fragmentación psicológica podríamos compararlo a tener una multitud de piezas de Lego desordenadas encima de la mesa sin forma definida; diferentes tamaños, formas, colores, texturas, etc., pero que con el conocimiento y explicación de los dibujos del plano que hay en la caja del fabricante que nos dan los pasos a seguir para formar las figuras, las piezas que antes estaban dispersas, sin orden, empiezan a tomar forma, ahora pasan a tener un orden, un significado, y pueden dar vida a un castillo, una estación de ferrocarril, un barco, un auto, un avión, y muchas más construcciones. Pasan a ser un mundo ordenado de objetos de las piezas de Lego. Una idea más elevada en forma de plano de montaje cambia el estado de la pieza y la lleva a otra realidad formando parte de algo mayor, con otro significado; a otra comprensión de su existencia como pieza dentro del universo Lego. La pieza igual que la persona ahora conoce su función y papel en esta vida.
Ordenar nuestra vida psicológica se inicia en un orden superior que puede organizar las diferentes partes de nuestro Ser, dando forma a un hombre y una mujer equilibrados en este mundo en el que vivimos. Poder alcanzar la comprensión de nuestra verdadera naturaleza y sus componentes mediante las influencias que provienen de un lugar más elevado que las que nos llegan de la vida ordinaria.
por Jose Ma | Dic 4, 2024 | autoconocimiento, comentarios
Cuando en las enseñanzas del Cuarto Camino hablamos de la mecanicidad de las personas, se hace referencia a nuestra forma habitual de tomar las cosas de manera automática, sistemática, repetitiva, de cómo reaccionamos ante los eventos y situaciones de la vida, siempre de la misma forma y como éstos deciden por nosotros.
Nuestra estructura psicológica actual es el resultado de las impresiones adquiridas desde pequeños, imitando lo aprendido de nuestro entorno: la educación, la familia, los amigos, la cultura del país, las modas del momento, etc. Solemos pensar, sentir, hablar y actuar siempre del mismo modo. Actuamos como una máquina programada para funcionar siempre igual, repitiendo una y otra vez los mismos errores y cayendo en las mismas trampas. Vivimos limitados porque desconocemos detalles del funcionamiento de nuestra máquina psicológica, recursos propios que nos ayuden a tomar las cosas de forma diferente. Este conocimiento adicional que puede conducirnos a pensar de una nueva manera y ver las cosas desde otro ángulo, lo encontramos en las ideas de esta doctrina psicológica, que enfatiza el hacer un trabajo interior de autoconocimiento para despertar, sacar a la luz nuestra parte más esencial que está escondida tras numerosas capas formadas por diferentes personalidades, diferentes yoes que se han formado a su alrededor.
Tenemos que volver a hacer un viaje de autodescubrimiento del ser que somos, ser de nuevo un turista de nuestra psicología y redescubrir aquellos lugares internos de nosotros que están ocultos, buscar dentro lo que en nuestra vida pasamos por alto al transitar cada día por los mismos sitios en modo mecánico y donde hemos olvidados los detalles esenciales. El turista cuando visita por primera vez un lugar se detiene, observa, hace fotos y mira con detalle, con una visión curiosa y diferente lo que ve por primera vez. Ser un turista consciente que simplemente observa, sin juzgar, sin criticar lo que ve. Es muy importante recuperar ese espíritu de curiosidad, de observación, como el niño pequeño que comienza a descubrir los objetos que le rodean. Con esa nueva actitud vemos nuestros aspectos psicológicos: pensamientos y sentimientos con la cámara de la conciencia y podemos darnos cuenta de los detalles que antes mecánicamente pasábamos por alto y con el tiempo podemos hacer un álbum de fotos de todas las imágenes tomadas para evaluar el estado actual de nuestra máquina. Hacemos un viaje turístico a nuestro país psicológico para conocer en profundidad todos sus componentes, ya sean agradables o desagradables.
por Jose Ma | Dic 4, 2022 | autoconocimiento, películas
Esta es una película con muchas frases para destacar, pero que resumo para no alargarme.
Atrapado en el tiempo, es atrapado en nuestra propia psicología de máquina dominados por el orgullo, el ego, la consideración interior, la vanidad, que arrastran a Phill a repetir los mismos errores una y otra vez, la misma bofetada cada día. El no es consciente que la bofetada se la da a sí mismo a través de Rita, porque no es capaz de interpretar los mensajes de su ser, no los escucha. Sólo oye a su parte más externa, los yoes que habitan en las partes más mecánicas de los centros.
La marmota Phill es como una representación simbólica del estado psicológico de estar dormido, el sueño del estado de vigilia en nuestra vida ordinaria, el invierno metafóricamente hablando.¿ cuánto más se alargará el sueño?, ( el invierno). ¿Cuándo llegará la primavera?, el despertar.
Los dos Phill, tanto la marmota como el protagonista están dormidos, atrapados en su jaula, una literal en la marmota y otra psicológica en Phill Connors.
Como no tiene una Escuela, ni los conocimientos, Phill hace un camino más largo para descubrir porqué está atrapado en ese día indefinidamente. No es consciente del proceso interior de transformación. Necesita muchas vidas y tropiezos para pensar de una nueva manera, con recurrencia y sufrimiento inútil. No puede conocer la profundidad que tiene el charco hasta que no mete la pierna dentro, cuando ya es demasiado tarde.
Phill reflexiona: “ una vez estuve en las islas vírgenes, conocí a una chica, comimos langosta, bebimos piña colada, al ponerse el sol hicimos el amor como nutrias marinas. Aquel sí que fue un día bastante bueno. ¿por qué no puedo tener aquel día? Otra vez y otra y otra.”
Pensé que atrapado en un día que rechazamos puede aportar más material para una transformación interior que un día perfecto para nuestros sentidos. El ser quiere otro tipo de alimento e impresiones para hacer experiencia.
Phill se refleja en Rita (lo esencial en nosotros), sensible, jovial, empática, espontánea, etc., esa parte suya que tiene enterrada y que ve a través de ella. Rita es como un maestro o guía, como una luz en ese túnel sin final que está atravesando Phill.
Se plantean preguntan existenciales como: “¿Qué haríais vosotros si estuvierais atrapados en un lugar y cada día fuera el mismo y nada de lo que hicierais importara?” y uno de los compañeros de Phill contesta: “ese es el resumen de mi vida”; tiene un instante de recuerdo sí. Es un ejemplo del estado en que estamos.
Cuando Phill quiere conquistar a Rita, todas sus manifestaciones nacen de lo falso y como tal, tarde o temprano está destinado a fracasar. Es alimento para el ego y esta construcción artificial no se sostiene porque la base se creó desde la falsa personalidad.
Podemos crear un día (una vida) “perfecto” desde la falsa personalidad, la primera versión de Phill, la que se adapta a la vida y se disfraza para cada evento, o crear un día y una vida desde la esencia, lo real, la segunda versión de Phill, que hace, siente y piensa objetivamente, con consideración externa y un amor real incondicional. Esta versión es la que tiene el poder transformador en nosotros.
Crear hábitos positivos, nuevas tareas, como se propone en el trabajo de Escuela, un nuevo alimento para que nuestro ser pueda crecer y atraer una nueva vida. Un nuevo hombre.
Al final cuando despierta y mira el reloj a las 6 y un minuto, ve que Rita (su esencia) está junto a él y le pregunta: “(por qué estás aquí?” y Rita le contesta: “ me dijiste quédate y me quedé”. Ahora su parte esencial está presente, esta con él, dirige su vida, es activa. Su personalidad ha cambiado para ayudar a la esencia en su crecimiento.
Y al nacer un nuevo día Phill pregunta: “¿sabes que día es hoy?, ha ocurrido. Es el final de un día muy largo”. Es el final de un sueño muy largo.
Una última reflexión de Rita: “cómo podemos empezar un día con unas expectativas y acabar de un modo tan diferente”. Aunque en esta vida estemos presos del sueño, está en nosotros la posibilidad de darle la vuelta. Un cambio en la actitud puede cambiar nuestra vida.