por Jose Ma | Mar 25, 2023 | autoconocimiento, películas
En esta película Sion, la ciudad libre, como analogía de lo esencial, lo real en nosotros, oculta bajo capas de elementos artificiales, construcciones, maquinaria, etc., que en nuestra psicología podrían ser miedos, dudas, inseguridades, juicios, el orgullo, etc., es defendida por Neo, Morfeo, Trinity, y muchos más como una avanzadilla de los yoes que quieren trabajar para evitar que los yoes que no quieren el trabajo, (centinelas y otras máquinas) se hagan con el poder, ( hacer activa la falsa personalidad), alimentada por la Matrix ( la vida mecánica).
Esta lucha es un trabajo interno, a veces doloroso, porque nos es muy difícil ver aquellas partes de nosotros que nos mantienen dormidos, lo tenemos tan cerca y arraigado que pensamos que forman parte de nuestra psicología.
Neo se va recordando a sí mismo a través de su experiencia en la Matrix (vida mecánica), que puede ser el suelo fértil donde la semilla del trabajo de frutos. Del barro de la vida puede crecer la flor de loto, como un ejemplo clásico en la enseñanza budista.
Es como si al origen, una parte de Neo hubiera dejado pistas (personas, eventos, objetos, etc.) en la virtualidad y que en su caminar por la vida al llegar a ese punto se recordara a través de la intuición, del oráculo (conciencia) y pudiera cumplir y llevar a cabo su propósito inicial. Como seguir un mapa de ruta establecido y que vamos completando a cada a paso que damos. Dependiendo de si nos recordamos o no, puede ser un camino largo o más corto, sufrimiento consciente, voluntario o sufrimiento inútil.
Neo y el agente Smith son las dos caras de la misma moneda. Smith representa el lado oscuro, inconsciente de Neo y hay una continua lucha por integrar y aceptar ambas partes. Finalmente se integran como una única conciencia.
Hay una escena de lucha en el muelle de Sion, donde un alto mando y su robot, abatidos por los centinelas, ordena a un chico que hacía de apoyo, abrir la puerta para que pueda entrar la nave donde viaja Morfeo y el chico le dice que no acabó el programa de instrucción. Pensé que aunque no estemos en el final del camino podemos llevar a la práctica lo que vayamos aprendiendo y comprendiendo, con lo poco que juntemos regar nuestro propio crecimiento.
Me gustó la escena donde Neo y Trinity están en medio de la ciudad de las máquinas, un escenario oscuro, tétrico, amenazante, ruidoso, y de repente se elevan con la nave por encima y llegan a una zona despejada, luminosa, silenciosa, un cielo limpio, y me pareció una analogía del estado actual de nuestra psicología y la posibilidad de encontrar ese espacio de calma y paz en nosotros.
por Jose Ma | Mar 19, 2023 | autoconocimiento, películas
Una de las primeras ideas que me vino al mirar esta película es la importancia que tenemos cada uno de nosotros para cumplir con la función que elegimos en el origen, la tarea específica para la que vinimos a esta virtualidad, pero que muchos olvidamos y hacemos las tareas de otros y éstos otros hacen las tareas que tendríamos que estar haciendo nosotros. Algo parecido como cuando en nuestra psicología un yo suplanta a otro, o un centro hace la función que no le corresponde. Entonces se origina un desequilibrio y la máquina humana no funciona de manera correcta y esto se refleja en nuestra vida cotidiana, con acciones erróneas, confusión y sufrimiento.
Todo en la película es como una gran maquinaria (la vida), donde cada pieza (personas), tienen una función específica elegida al inicio para que el objetivo, el propósito pueda realizarse.
Surgen varias ideas existenciales en frases como: “tú eres el que decide”, al origen, “si estás ahora aquí, no es para escoger”, “ tú ya elegiste. Has venido a intentar comprender por qué lo hiciste. “Cada uno está aquí para hacer lo que tiene que hacer “.
“Yo debo saberlo, es mi objetivo, por eso estoy aquí, por eso estamos aquí”.
En este camino en busca de la verdad, como aquí hace Neo para encontrar la fuente, el origen de Matrix, todas las piezas, los componentes tienen que estar en el lugar y el momento adecuado y conocer la función concreta para la que fueron destinados. Unos proteger, otros crear llaves, otros anunciar el futuro, etc. Como cuando vamos a la ferretería y pedimos al dependiente los accesorios, arandelas, tornillos, juntas de goma, cola, etc. y las herramientas, tenazas, martillos, taladro, lijadora, etc., necesarias para el montaje, reforma o reparación de un objeto. Cada utensilio diseñado para una función determinada y concreta.
Cuando las máquinas, (centinelas) intentan invadir Sion, me acordé cuando influencias externas de la vida mecánica quieren penetrar en nuestra psicología, destruir nuestra libertad y nuestra individualidad para ser como las hormigas o las abejas, un grupo de presos controlados por el sistema o Matrix , una gigantesca cárcel donde creemos ser libres y donde nos movemos y vivimos como en un sueño que parece muy real.
Cuando Neo visita el oráculo, ya sabe las respuestas, pero no recuerda. El oráculo está dentro de cada uno de nosotros, es nuestro yo real plenamente consciente, que conoce presente, pasado y futuro de manera simultánea.
Neo, se responde a sí mismo a través de la mujer que representa el oráculo, porque no hay separación, como una única conciencia.
por Jose Ma | Mar 4, 2023 | autoconocimiento, películas
El viaje que hace el bosquimano (Xi) para devolver la botella caída del cielo, es como una alegoría del viaje de nuestra vida desde que nacemos. Comenzamos siendo esencia, como la comunidad de bosquimanos, que viven en armonía con la naturaleza, compartiendo todo lo que tienen, carentes de emociones negativas y expresándose con sencillez y cariño hacía su familia, compañeros, y vecinos de la comunidad.
En el otro extremo del palo está la sociedad actual donde vivimos, bajo el poder del mundo 96 y esclavos de un tiempo controlado por máquinas, donde funcionamos como robots, de aquí para allá al ritmo que nos marcan las manecillas del reloj. Es como si viviéramos dentro de un reloj de arena y fuéramos arrastrados por los innumerables granos, sin control, hacia el extremo inferior, a través del estrechamiento y donde el tiempo ya no nos pertenece, nos sucede.
Es como una representación de la dualidad, de los extremos en los que vivimos desde el momento en que ponemos el pie en el suelo por la mañana al salir de la cama.
Cuando aparece la botella de Coca-Cola en la vida de este poblado bosquimano, me vino a la cabeza cuando en el antiguo testamento la serpiente interviene en la convivencia entre Adam y Eva y la manzana enciende la llama de las emociones negativas, igual que sucede aquí con la botella. El Kalahari es como el paraíso, que es puesto a prueba por “los dioses” y este suceso, indirectamente es la causa de la búsqueda que hace Xi, el bosquimano del fin de la tierra, la meta de nuestro camino en la vida, un viaje de nuevos conocimientos y aprendizajes.
El bosquimano como esencia, desnudo de emociones negativas y falsa personalidad y también a nivel externo, físicamente casi sin ropa, dentro de su aldea en el Kalahari (el paraíso), ha llegado a un estado sin posibilidad de crecimiento como ser y la aparición de la botella es un punto de inflexión para poder adquirir conocimiento y experiencia en el viaje hacia el fin del mundo (acabar con nuestros demonios interiores). Algo que parece negativo, maligno puede llevarnos a crecer internamente con la ayuda del centro magnético. Muchos de nosotros encontramos el trabajo interno después de tropiezos, caídas, decepciones, como una vía para poner fin al sufrimiento.
Xi, tiene que vestir su esencia con un traje psicológico, con una indumentaria para hacer experiencia en otros contextos y con otras personas. Metafóricamente se viste con ropas de mujer para integrarse dentro del grupo secuestrado. Puede conocer otras leyes, normas y tradiciones, aprender a conducir, conocer un telescopio, el dinero, etc. Sus nuevos compañeros perciben esta simplicidad esencial cuando dicen: “él nunca ha visto una pared en su vida y está rodeada de ellas” (en la cárcel), o él no sabe de puertas”.
En el otro lado está el ejemplo de la persona más mecánica, de Stein con sus torpezas y la proyección sobre su auto destartalado. Ambos son la misma máquina averiada.
El compañero de Stein le dice refiriéndose al auto: “está chatarra no cruzará una selva llena de peligros”. Si lo trasladamos a nosotros mismos, hay que reparar nuestra propia máquina, observarnos, recordarnos, ser más conscientes si queremos tener una vida propia en esta selva mecánica.
por Jose Ma | Feb 18, 2023 | autoconocimiento, películas
En esta película, la primera impresión que tuve fue la idea similar que se plantea en la historia “cuento de navidad”, donde aparecen los tres fantasmas del pasado, presente y futuro, para aleccionar y transformar al avaro protagonista. Aquí en lugar de fantasmas son tres versiones en el tiempo de Russ (Bruce Willis), que busca curar los conflictos del pasado para tener una vida verdadera. El se cura a si mismo tomando conciencia de las causas que originaron los conflictos que han formado su actual personalidad y su actitud hacía sí mismo y los otros.
Hay una frase que me dejó pensando al inicio cuando Amy habla con Russ y dice: “es ridículo seguir hablando de lo que seremos cuando seamos mayores, porque ya lo somos”.
La vivienda de Russ es una extensión de su personalidad; protección e impermeabilización frente a lo exterior, un sistema de seguridad y control para impedir ser invadido por el enemigo agresor. A nivel personal y psicológico es lo mismo, Russ protege su espacio psicológico, levantando un muro, una barrera para que nadie penetre en su territorio personal. Esa muralla es su falsa personalidad, la imagen creada de sí, su ego comandado por su consideración interna, vanidad y orgullo. Estos soldados, esta avanzadilla defienden con todas sus fuerzas el castillo, la fortaleza que Russ ha tenido que crear a lo largo de los años para proteger a su niño interior, su esencia, su verdadero yo, aquí representado por Rusty, él de pequeño, pero que reclama su espacio, su territorio y aparece desde dentro como niño y desde arriba, de mayor con la avioneta. Desde estos lugares el castillo está desprotegido y Russ tiene que rendirse a su poder. Poco a poco las piedras, los yoes de la muralla van cayendo y dejando al descubierto la parte más valiosa de Russ, ese tesoro escondido que había olvidado hacía muchos años porque pensaba que lo hacía débil y fracasado. Pero Russ comienza a darse cuenta y valorar las cosas que son verdaderamente importantes y las que no lo son.
Hay una frase que resume un poco esta idea cuando Russ pregunta a su versión de 8 años, a Rusty: “¿A qué vienes a mi casa?”, pensé, ¿por qué ha llegado a su vida en ese momento?
Russ se pregunta a sí mismo desde su versión de niño: “¿Cuándo dejaremos de meter la pata así ?, Russ, tenemos que cambiar. Más nos vale”.
Su yo observante, esa parte de la conciencia le ha lanzado una cuerda en forma de niño de 8 años para mostrarle su verdadera naturaleza, rescatarlo de la oscuridad de su fortaleza o falsa personalidad y volver a descubrir el valor de las pequeñas cosas: admirar la luna llena, la compañía de un perro, la familia, compartir nuestro tiempo con las personas queridas, con la pareja, etc.
Y al final del todo cuando el avión (que es el mismo Russ, con todo lo valioso que hay en él y en su vida) despega dicen: “hemos despegado” y pensé hemos tomado conciencia, hemos cambiado, nos despojamos de la armadura que nos oprimía , soltamos lastre y nos elevamos como el avión, ligeros con nuestro verdadero yo, para tener una vida nueva que nos pertenezca.
por Jose Ma | Feb 11, 2023 | autoconocimiento, películas
Aquí la conciencia, el ser, nos muestra nuestra parte inconsciente personificada en forma de diablo, el lado oscuro de nuestro ser, lo que no aceptamos de nosotros, lo oculto, secretos, capacidades desconocidas, lo misterioso, las tentaciones, etc., pero que puede revelarse y mostrarse, creando y atrayendo eventos y situaciones a nuestra vida, en la cotidianidad. Es nuestro demonio interior no visto, que puede hacer realidad nuestros deseos más ocultos, pero no sabemos que forma pueden tomar, porque no somos conscientes, nos sucede. Una sucesión de eventos, como muchas vidas dentro de una vida, que tomados externamente desde nuestra falsa personalidad no producen un cambio real en nosotros, el resultado siempre es el mismo, repetimos los mismos errores.
Para llegar a la meta (el amor de la chica), Elliot se acerca a través de la fragmentación, desde la parcialidad, yoes negativos, emociones negativas, desde el centro motriz como jugador de baloncesto, con el centro emocional como el novio hipersensible o con el centro intelectual como el escritor gay, pero en todos ellos haciendo un viaje largo de sufrimiento. Diferentes eventos para llegar al mismo estado de infelicidad. Normalmente tenemos la fantasía, que si cambiamos esto o aquello externo, nuestra vida va a cambiar por completo y vamos a ser más felices, pero como se recuerda a menudo, las condiciones que tenemos ahora son las mejores para despertar. Que lecciones aprendemos de cada experiencia que nos ayudan a crecer interiormente y de que nos hemos dado cuenta en nosotros. Si durante el camino hemos descubierto algo que hasta ahora no habíamos visto.
La chica (el diablo) le pregunta a Elliot: “¿qué has aprendido hasta ahora?”.
Nuestro ser nos evalúa constantemente, atrayendo personas y eventos donde compartir experiencias y donde reflejarnos diariamente y poder trabajar y aplicar el conocimiento adquirido. Lo difícil es darse cuenta en uno mismo del error recurrente; es más fácil verlo en los demás.
Cuando Elliot toma conciencia de la consideración interna, se disuelve el problema y puede seguir avanzando en la octava, puede pasar de Mi a Fa, aunque luego no consigue pasar de Si a Do, cuando la chica de sus sueños le dice que está comprometida. Pero como ha adquirido comprensión de los errores pasados, ha crecido internamente, su Ser le lleva a conocer a otra chica muy similar.
Elliot ha necesitado un viaje muy largo a su lado oscuro para escarbar y poder dejar al descubierto todo aquello que ya no necesita para construir una nueva vida, los escombros inconscientes como la consideración interna, la vanidad, el orgullo, las emociones negativas etc., y dejar espacio para que lo esencial en él se exprese. Elliot ya tiene dentro los ingredientes necesarios para ser feliz. Como decía un profesor de Budismo, solo hay que pasarle el trapo y sacarle brillo.
Me gustaron las frases: no importa lo lejos que llegues en la vida, sino como lo consigues”, “el cielo y el infierno están aquí en la tierra”, no están muy lejos, en cada uno de nosotros.