por Jose Ma | Feb 4, 2023 | autoconocimiento, películas
Esta película narra el paso de un ser consciente, un hombre número 7, en un manicomio (el mundo donde vivimos), igual que hizo Jesús en la tierra hace dos mil años. Ambos parecen chiflados a los ojos de los dormidos porque salen de los límites establecidos por el sistema y nuestra manera de pensar habitual.
Rantés dice venir de otro planeta, pero ese planeta está en su interior, el Reino de los cielos, otro nivel de ser, de comprensión. Puede ver más allá de las apariencias, ir más allá de los límites, puede ver el significado profundo de todas las cosas.
El centro psiquiátrico representa la vida que tenemos, encerrados en una prisión, controlados y dirigidos por un sistema de control, a través de una medicación formada por una alimentación basura, medios de comunicación, distracciones, para estar sumisos y domados como animales. Salir de este círculo es casi imposible. ¿pero quienes están más locos (dormidos), los que están dentro del manicomio o los que están fuera?
Los que salen del camino ya trillado por la vida mecánica son vistos como la oveja negra del rebaño, que hay que “curar”, separándola del resto, para evitar el contagio, como la costumbre que tienen los doctores de inclinar la silla para atrás para no contagiarse de los pacientes.
Al ver la escena del concierto de la “oda a la alegría” me pareció como una metáfora de la vida. Rantés como ser consciente bailaba en la vida, (el concierto), “podía hacer” y tomaba la batuta, como director de su vida, dueño de sus pensamientos, sentimientos y acciones. El resto de asistentes son espectadores, no pueden hacer. El concierto (la vida), les sucede.
El sistema no cura a nadie, nos mantiene dormidos, aunque nos hacen creer lo contrario. Perdemos nuestra individualidad y depositamos nuestro poder en la pastilla (como la de Matrix), que nos mantiene drogados como a los pacientes del manicomio, para formar parte del rebaño (del círculo dormido de la humanidad). Esta pastilla, (falsa personalidad), formada por emociones negativas, identificaciones, consideración interna, etc., la tomamos a diario desde que nos levantamos de la cama, hasta que nos vamos a dormir. Como dice Rantés: “si Dios está en cada uno de ustedes, estamos asesinando a Dios todos los días”.
En nuestro estado actual de sueño, no sabemos reconocer nuestra divinidad, ni la que hay en las otras personas. Vivimos de espaldas a nuestra interioridad, separados de nosotros mismos y de las otras personas.
El doctor Denis puede reconocer a través de Rantés parte de ese mundo interior que está más allá de la niebla formada por nuestra falsa personalidad y que es la que nos conecta con las personas de nuestro entorno.
Igual que Jesús, Rantés tiene su propio “vía crucis”, su calvario hasta la Cruz. Es víctima de la ignorancia de los que dirigen el mundo. En lugar de lanzas, látigos, clavos, etc., están las inyecciones y la medicación que ponen fin a su existencia en este plano.
por Jose Ma | Ene 29, 2023 | autoconocimiento, comentarios
Una de las ideas que nos enseña el Trabajo, es que en nuestro actual estado de sueño no tenemos un yo permanente, aunque imaginamos que sí lo tenemos. Muchos y diferentes yoes (muchos personajes) habitan nuestra casa psicológica y se creen dueños de ella. Estos piensan, sienten y actúan de forma mecánica y fragmentada. Van y vienen sin control y toman el mando de manera alternada. Nacen de nuestra educación, la sociedad, la familia, influencias astrológicas, tipología de eneagrama, modas, cultura del momento, etc…
Somos como el autobús que toman a diario muchas personas para desplazarse por la ciudad (la vida que tenemos). Se inicia el recorrido (nacemos) y comienza a recoger pasajeros (Yoes) en las diferentes paradas (eventos/sucesos).
La empresa de transporte (Aparato Formatorio) ya tiene definido un recorrido, hace la misma ruta una y otra vez, no tiene posibilidad de ruta nueva. Cada día los mismos pasajeros suben al autobús, los mismos yoes toman el control de nuestra psicología (en la vida ordinaria lo llamamos recurrencia, repetir una y otra vez los mismos errores y malas decisiones). El motor del bus (nuestra esencia) no puede expresar todo su potencial. Mecánicamente atrae los mismos eventos: retenciones, accidentes, huelgas, averías, etc.
Si tomamos Conciencia, mediante la Observación de Sí y el Recuerdo de Sí, de que esos yoes no somos nosotros, que los pasajeros no son dueños del autobús. Entonces, alguien puede tomar el control del autobús, con la posibilidad de cambiar la ruta y salir de esa ciudad (cambiar de vida). Entonces, la esencia, el motor del autobús, puede trabajar a todo rendimiento.
por Jose Ma | Ene 28, 2023 | autoconocimiento, películas
El protagonista David Norris, al inicio de la película, cuando ve a Elise en el baño, parece reconocer una parte de sí, la parte anímica reflejada en esta chica. El baño por un momento parece la representación de su ser. Aquí tiene lugar como un choque repentino donde descubre otra parte de él, más allá de su vida pública, como algo olvidado, pero que siempre había estado ahí. Se ve a sí mismo a través de la bailarina Elise. Se recuerda a sí mismo y por un instante puede ver a su verdadero yo entre todas esas capas de artificio adoptadas de su entorno sociopolítico. Es curioso que se da en el baño, un lugar íntimo, apartado y lleno de espejos donde vernos. Ve en Elise algo que no tiene en su vida; espontaneidad, descaro, rebeldía, improvisación. Es como si cayera ante él, ese velo artificial y falso que cubría su vida, formada en torno a lo externo, a su vida pública de la política, fabricada para ser admirada por sus seguidores, como ocurre con estrellas de la música, actores famosos, deportistas de élite. Una imagen de sí falsa creada como un producto, para fomentar la identificación.
Tanto a nivel individual como global todo parece tener un plan establecido, un guión escrito por seres sobrenaturales, que podríamos llamarlos ángeles y que parecen tener el control de todas las piezas del tablero de ajedrez, conocen todos los posibles
movimientos y se adelantan a las improvisaciones. Pero el tablero representa la vida mecánica y la única forma de hallar la libertad es salir de ese círculo cerrado, despertando a través del conocimiento y la comprensión.
Cuando intentamos hacer un cambio en un hábito mecánico surgen los obstáculos, no es fácil. El camino del crecimiento interior está lleno de montículos y piedras. La vida está llena de distracciones para alejarnos de nuestro lado esencial.
Como dice el agente de color: “si estás con ella (Elise, ánima) no vas a necesitar llenar tu vacío interior con aplausos, votos, sueños,)”…
Llegar a los juzgados para estar con Elise (ánima), para que nos guíe hasta el director general (el ser, la conciencia), supone atravesar innumerables puertas y sustratos de capas como dice en la película.
El sur de Manhattan (la personalidad) son capas y capas de sustratos (yoes, emociones negativas, identificaciones, etc…). Como dice el agente de color son las “puertas” que se han ido añadiendo con el tiempo, lo que hemos ido adquiriendo de nuestro entorno y formado nuestra falsa personalidad.
Este agente como ser más consciente o maestro, que ya conoce el camino, muestra a Norris como llegar hasta Elise, Igual que el trabajo de Escuela nos enseña las puertas correctas que nos llevan hasta nuestro verdadero yo.
Cuando se percibe el sabor de lo verdadero, como para Norris estar con Elise, ya no queremos probar las imitaciones. Si te gustan los dátiles y pruebas los medjoul, que son los de mayor calidad, a partir de ese momento ya no lo cambias por otros.
por Jose Ma | Ene 21, 2023 | autoconocimiento, películas
En esta película la muñeca Bianca es como una proyección de la parte esencial del protagonista Lars. La muñeca es real como la esencia y quiere mostrar a Lars que puede transformar su entorno y a él mismo, pero con un trabajo personal propio. Nadie puede hacerlo por uno. Puede ser acompañado por alguien con más conocimiento del camino, como la doctora que lo guía durante todo el proceso.
Todos los personajes se reflejan en Lars y experimentan dentro de sí su propia muñeca Bianca, atraviesan las paredes de su personalidad y forman parte del mismo experimento como partes del mismo ser, sin separación. Reconocen a través de Lars su propia esencia y Lars se cura a sí mismo a través de ellos.
La esencia deja al descubierto la falsa personalidad de los personajes. Bianca hace de detonante.
Su esencia, representada por la muñeca Bianca, guía a Lars por lugares desconocidos y difíciles para él, a conocerse mejor, a saltar barreras, miedos, inseguridades, a aparcar por un tiempo su parte más mecánica. Atrae situaciones y eventos para recordarse a sí mismo, nuevas impresiones para salir de los límites de un mundo auto creado como refugio del entorno cotidiano.
Cuando Lars habla con la muñeca, se está hablando a sí mismo, como una forma de expresarse, de interactuar con el entorno. La muñeca es su maestro; como en una Escuela de crecimiento interior, pone a prueba al alumno (Lars), con ejercicios para ir contra su mecanicidad, como interactuar en fiestas, tocar personas, quedar con una chica, etc., un sufrimiento consciente bueno para su crecimiento interior.
Lars se da cuenta a través de la muñeca (su esencia), que puede amar y ser amado, que puede tocar y ser tocado, que puede ayudar y ser ayudado. Como yo al ver esta película puedo darme cuenta que algo interno da el poder transformador a un objeto y no el objeto por sí solo. Mi esencia se puede reflejar en la película y ver partes de mí que tengo que trabajar para cambiar, para crecer.
Todos tenemos una “muñeca” donde proyectarnos, un osito, unos muñecos, etc., como tienen los compañeros de Lars, que nos acompañan en nuestra soledad.
Hay frases de los protagonistas que me parecieron esenciales para tener en cuenta:
“A Bianca no le importan esas cosas tan superficiales”
“Bianca está aquí por alguna razón”
“Dios la hizo para ayudar a la gente”
“Todavía hay un niño adentro”
“Cuando acabara?, (el delirio), “cuando ya no lo necesite”
El hermano dice a Lars: “Siempre hay un niño adentro, pero creces cuando debes hacer lo correcto, y no lo correcto para ti, sino lo correcto para todos”.
por Jose Ma | Ene 15, 2023 | autoconocimiento, películas
Lo primero que me vino a la cabeza es la idea de la polaridad de las cosas o la dualidad, los extremos donde nos movemos cotidianamente y que dan forma al mundo 96. Podemos ir de un lado al otro del palo en cuestión de poco tiempo; hoy podemos ser un criminal y mañana un policía. Una persona generosa y bondadosa puede ser una persona rencorosa y vengativa. Son las emociones negativas que alimentan este mundo lunar en el subsuelo del rayo de creación.
Como en la frase: “El crimen se alimenta con el castigo”.
La idea de la hipocresía, el fariseo que vive dentro de nosotros y que va aumentando en escala hasta envolver a las instituciones y toda la sociedad. El éxito de la máquina frente al crecimiento interior; el fariseo se hace fuerte, vence al hombre objetivo en un escenario lleno de suciedad y escombros como nos muestra las imágenes de calles llenas de basura. La basura emocional y mental que vive en nosotros. La luna que crece en nuestro interior, es la que atraemos en nuestro mundo exterior. Se acercan a nosotros personas atraídas por ese olor que emitimos, como le pasa al protagonista Alex tras su “ transformación”. Se encuentra con el mendigo apaleado, con sus antiguos compañeros, el escritor a quien arruinó la vida. Las deudas pendientes quieren ser cobradas.
También me llamó la atención la disonancia entre la historia que se nos muestra, donde hay violencia, agresividad, negatividad, y la música clásica que la envuelve. Como que no pegan. Son dos mundos diferentes. Es como gritar o abroncar a alguien con una sonrisa.
A nivel individual en el personaje de Alex también lo vemos. Cómo un amante de una música tan bella como la novena sinfonía de Beethoven, puede cometer actos tan crueles y violentos. Como se puede emocionar al oír a una cantante de ópera, pero con un rostro de odio y rabia.
Cuando la banda de Alex penetra en las casas donde aparentemente hay paz y sosiego me recordó a los yoes negativos que intentan invadir nuestra casa psicológica y hacerse dueños, dañar lo bueno que tenemos dentro, para dificultar nuestro crecimiento.
La gran maquinaria de la sociedad, del sistema, no puede arreglar (curar), a las máquinas individuales. Como quiere hacer el ministro del interior y el experimento con Alex, para transformar los criminales en ciudadanos ejemplares. La máquina no puede arreglarse a sí misma, necesita de algo externo, un conocimiento superior, perteneciente al círculo consciente de la humanidad, para provocar un cambio verdadero en nosotros, una transformación real. Si no es de este modo el fracaso está asegurado, como vemos al final de la película con la transformación mecánica de Alex.