comentario película: «THE MATRIX REVOLUTION»

comentario película: «THE MATRIX REVOLUTION»

En esta película Sion, la ciudad libre, como analogía de lo esencial, lo real en nosotros, oculta bajo capas de elementos artificiales, construcciones, maquinaria, etc., que en nuestra psicología podrían ser miedos, dudas, inseguridades, juicios, el orgullo, etc., es defendida por Neo, Morfeo, Trinity, y muchos más como una avanzadilla de los yoes que quieren trabajar para evitar que los yoes que no quieren el trabajo, (centinelas y otras máquinas) se hagan con el poder, ( hacer activa la falsa personalidad), alimentada por la Matrix ( la vida mecánica).

Esta lucha es un trabajo interno, a veces doloroso, porque nos es muy difícil ver aquellas partes de nosotros que nos mantienen dormidos, lo tenemos tan cerca y arraigado que pensamos que forman parte de nuestra psicología.

Neo se va recordando a sí mismo a través de su experiencia en la Matrix (vida mecánica), que puede ser el suelo fértil donde la semilla del trabajo de frutos. Del barro de la vida puede crecer la flor de loto, como un ejemplo clásico en la enseñanza budista.

Es como si al origen, una parte de Neo hubiera dejado pistas (personas, eventos, objetos, etc.) en la virtualidad y que en su caminar por la vida al llegar a ese punto se recordara a través de la intuición, del oráculo (conciencia) y pudiera cumplir y llevar a cabo su propósito inicial. Como seguir un mapa de ruta establecido y que vamos completando a cada a paso que damos. Dependiendo de si nos recordamos o no, puede ser un camino largo o más corto, sufrimiento consciente, voluntario o sufrimiento inútil.

Neo y el agente Smith son las dos caras de la misma moneda. Smith representa el lado oscuro, inconsciente de Neo y hay una continua lucha por integrar y aceptar ambas partes. Finalmente se integran como una única conciencia.

Hay una escena de lucha en el muelle de Sion, donde un alto mando y su robot, abatidos por los centinelas, ordena a un chico que hacía de apoyo, abrir la puerta para que pueda entrar la nave donde viaja Morfeo y el chico le dice que no acabó el programa de instrucción. Pensé que aunque no estemos en el final del camino podemos llevar a la práctica lo que vayamos aprendiendo y comprendiendo, con lo poco que juntemos regar nuestro propio crecimiento.

Me gustó la escena donde Neo y Trinity están en medio de la ciudad de las máquinas, un escenario oscuro, tétrico, amenazante, ruidoso, y de repente se elevan con la nave por encima y llegan a una zona despejada, luminosa, silenciosa, un cielo limpio, y me pareció una analogía del estado actual de nuestra psicología y la posibilidad de encontrar ese espacio de calma y paz en nosotros.

comentario película: «THE MATRIX RELOADED»

comentario película: «THE MATRIX RELOADED»

Una de las primeras ideas que me vino al mirar esta película es la importancia que tenemos cada uno de nosotros para cumplir con la función que elegimos en el origen, la tarea específica para la que vinimos a esta virtualidad, pero que muchos olvidamos y hacemos las tareas de otros y éstos otros hacen las tareas que tendríamos que estar haciendo nosotros. Algo parecido como cuando en nuestra psicología un yo suplanta a otro, o un centro hace la función que no le corresponde. Entonces se origina un desequilibrio y la máquina humana no funciona de manera correcta y esto se refleja en nuestra vida cotidiana, con acciones erróneas, confusión y sufrimiento. 

Todo en la película es como una gran maquinaria (la vida), donde cada pieza (personas), tienen una función específica elegida al inicio para que el objetivo, el propósito pueda realizarse. 

Surgen varias ideas existenciales en frases como: “tú eres el que decide”, al origen, “si estás ahora aquí, no es para escoger”, “ tú ya elegiste. Has venido a intentar comprender por qué lo hiciste. “Cada uno está aquí para hacer lo que tiene que hacer “.

“Yo debo saberlo, es mi objetivo, por eso estoy aquí, por eso estamos aquí”.

En este camino en busca de la verdad, como aquí hace Neo para encontrar la fuente, el origen de Matrix, todas las piezas, los componentes tienen que estar en el lugar y el momento adecuado y conocer la función concreta para la que fueron destinados. Unos proteger, otros crear llaves, otros anunciar el futuro, etc. Como cuando vamos a la ferretería y pedimos al dependiente los accesorios, arandelas, tornillos, juntas de goma, cola, etc. y las herramientas, tenazas, martillos, taladro, lijadora, etc., necesarias para el montaje, reforma o reparación de un objeto. Cada utensilio diseñado para una función determinada y concreta.

Cuando las máquinas, (centinelas) intentan invadir Sion, me acordé cuando influencias externas de la vida mecánica quieren penetrar en nuestra psicología, destruir nuestra libertad y nuestra individualidad para ser como las hormigas o las abejas, un grupo de presos controlados por el sistema o Matrix , una gigantesca cárcel donde creemos ser libres y donde nos movemos y vivimos como en un sueño que parece muy real.

Cuando Neo visita el oráculo, ya sabe las respuestas, pero no recuerda. El oráculo está dentro de cada uno de nosotros, es nuestro yo real plenamente consciente, que conoce presente, pasado y futuro de manera simultánea.

Neo, se responde a sí mismo a través de la mujer que representa el oráculo, porque no hay separación, como una única conciencia.

comentario película: «EL CHICO»

comentario película: «EL CHICO»

 En esta película, la primera impresión que tuve fue la idea similar que se plantea en la historia “cuento de navidad”, donde aparecen los tres fantasmas del pasado, presente y futuro, para aleccionar y transformar al avaro protagonista. Aquí en lugar de fantasmas son tres versiones en el tiempo de Russ (Bruce Willis), que busca curar los conflictos del pasado para tener una vida verdadera. El se cura a si mismo tomando conciencia de las causas que originaron los conflictos que han formado su actual personalidad y su actitud hacía sí mismo y los otros. 

Hay una frase que me dejó pensando al inicio cuando Amy habla con Russ y dice: “es ridículo seguir hablando de lo que seremos cuando seamos mayores, porque ya lo somos”.

La vivienda de Russ es una extensión de su personalidad; protección e impermeabilización frente a lo exterior, un sistema de seguridad y control para impedir ser invadido por el enemigo agresor.  A nivel personal y psicológico es lo mismo, Russ protege su espacio psicológico, levantando un muro, una barrera para que nadie penetre en su territorio personal. Esa muralla es su falsa personalidad, la imagen creada de sí, su ego comandado por su consideración interna, vanidad y orgullo. Estos soldados, esta avanzadilla defienden con todas sus fuerzas el castillo, la fortaleza que Russ ha tenido que crear a lo largo de los años para proteger a su niño interior, su esencia, su verdadero yo, aquí representado por Rusty, él de pequeño, pero que reclama su espacio, su territorio y aparece desde dentro como niño y desde arriba, de mayor con la avioneta. Desde estos lugares el castillo está desprotegido y Russ tiene que rendirse a su poder. Poco a poco las piedras, los yoes de la muralla van cayendo y dejando al descubierto la parte más valiosa de Russ, ese tesoro escondido que había olvidado hacía muchos años porque pensaba que lo hacía débil y fracasado. Pero Russ comienza a darse cuenta y valorar las cosas que son verdaderamente importantes y las que no lo son.

Hay una frase que resume un poco esta idea cuando Russ pregunta a su versión de 8 años, a Rusty: “¿A qué vienes a mi casa?”, pensé, ¿por qué ha llegado a su vida en ese momento?

Russ se pregunta a sí mismo desde su versión de niño: “¿Cuándo dejaremos de meter la pata así ?, Russ, tenemos que cambiar. Más nos vale”. 

Su yo observante, esa parte de la conciencia le ha lanzado una cuerda en forma de niño de 8 años para mostrarle su verdadera naturaleza, rescatarlo de la oscuridad de su fortaleza o falsa personalidad y volver a descubrir el valor de las pequeñas cosas: admirar la luna llena, la compañía de un perro, la familia, compartir nuestro tiempo con las personas queridas, con la pareja, etc. 

Y al final del todo cuando el avión (que es el mismo Russ, con todo lo valioso que hay en él y en su vida) despega dicen: “hemos despegado” y pensé  hemos tomado conciencia,  hemos cambiado, nos despojamos de la armadura que nos oprimía , soltamos lastre y nos elevamos como el avión,  ligeros con nuestro verdadero yo, para tener una vida nueva que nos pertenezca.  

comentario película: «HOMBRE MIRANDO AL SUDESTE»

comentario película: «HOMBRE MIRANDO AL SUDESTE»

Esta película narra el paso de un ser consciente, un hombre número 7, en un manicomio (el mundo donde vivimos), igual que hizo Jesús en la tierra hace dos mil años. Ambos parecen chiflados a los ojos de los dormidos porque salen de los límites establecidos por el sistema y nuestra manera de pensar habitual.

Rantés dice venir de otro planeta, pero ese planeta está en su interior, el Reino de los cielos, otro nivel de ser, de comprensión. Puede ver más allá de las apariencias, ir más allá de los límites, puede ver el significado profundo de todas las cosas.

El centro psiquiátrico representa la vida que tenemos, encerrados en una prisión, controlados y dirigidos por un sistema de control, a través de una medicación formada por una alimentación basura, medios de comunicación, distracciones, para estar sumisos y domados como animales. Salir de este círculo es casi imposible. ¿pero quienes están más locos (dormidos), los que están dentro del manicomio o los que están fuera?

Los que salen del camino ya trillado por la vida mecánica son vistos como la oveja negra del rebaño, que hay que “curar”, separándola del resto, para evitar el contagio, como la costumbre que tienen los doctores de inclinar la silla para atrás para no contagiarse de los pacientes. 

Al ver la escena del concierto de la “oda a la alegría” me pareció como una metáfora de la vida. Rantés como ser consciente bailaba en la vida, (el concierto), “podía hacer” y tomaba la batuta, como director de su vida, dueño de sus pensamientos, sentimientos y acciones. El resto de asistentes son espectadores, no pueden hacer. El concierto (la vida), les sucede.

El sistema no cura a nadie, nos mantiene dormidos, aunque nos hacen creer lo contrario. Perdemos nuestra individualidad y depositamos nuestro poder en la pastilla (como la de Matrix), que nos mantiene drogados como a los pacientes del manicomio, para formar parte del rebaño (del círculo dormido de la humanidad). Esta pastilla, (falsa personalidad), formada por emociones negativas, identificaciones, consideración interna, etc., la tomamos a diario desde que nos levantamos de la cama, hasta que nos vamos a dormir. Como dice Rantés: “si Dios está en cada uno de ustedes, estamos asesinando a Dios todos los días”.

En nuestro estado actual de sueño, no sabemos reconocer nuestra divinidad, ni la que hay en las otras personas. Vivimos de espaldas a nuestra interioridad, separados de nosotros mismos y de las otras personas.

El doctor Denis puede reconocer a través de Rantés parte de ese mundo interior que está más allá de la niebla formada por nuestra falsa personalidad y que es la que nos conecta con las personas de nuestro entorno.

Igual que Jesús, Rantés tiene su propio “vía crucis”, su calvario hasta la Cruz. Es víctima de la ignorancia de los que dirigen el mundo. En lugar de lanzas, látigos, clavos, etc., están las inyecciones y la medicación que ponen fin a su existencia en este plano.

comentario película: «DESTINO OCULTO»

comentario película: «DESTINO OCULTO»

El protagonista David Norris, al inicio de la película, cuando ve a Elise en el baño, parece reconocer una parte de sí, la parte anímica reflejada en esta chica. El baño por un momento parece la representación de su ser. Aquí tiene lugar como un choque repentino donde descubre otra parte de él, más  allá de su vida pública, como algo olvidado, pero que siempre había estado ahí. Se ve a sí mismo a través de la bailarina Elise. Se recuerda a sí mismo y por un instante puede ver a su verdadero yo entre todas esas capas de artificio adoptadas de su entorno sociopolítico.  Es curioso que se da en el baño, un lugar íntimo, apartado y lleno de espejos donde vernos. Ve en Elise algo que no tiene en su vida; espontaneidad, descaro, rebeldía, improvisación. Es como si cayera ante él, ese velo artificial y falso que cubría su vida, formada en torno a lo externo, a su vida pública de la política, fabricada para ser admirada por sus seguidores, como ocurre con estrellas de la música, actores famosos, deportistas de élite. Una imagen de sí falsa creada como un producto, para fomentar la identificación.

Tanto a nivel individual como global todo parece tener un plan establecido, un guión escrito por seres sobrenaturales, que podríamos llamarlos ángeles y que parecen tener el control de todas las piezas del tablero de ajedrez, conocen todos los posibles

 movimientos y se adelantan a las improvisaciones. Pero el tablero representa la vida mecánica y la única forma de hallar la libertad es salir de ese círculo cerrado, despertando a través del conocimiento y la comprensión.

Cuando intentamos hacer un cambio en un hábito mecánico surgen los obstáculos, no es fácil. El camino del crecimiento interior está lleno de montículos y piedras. La vida está llena de distracciones para alejarnos de nuestro lado esencial.

Como dice el agente de color: “si estás con ella (Elise, ánima) no vas a necesitar llenar tu vacío interior con aplausos, votos, sueños,)”…

Llegar a los juzgados para estar con Elise (ánima), para que nos guíe hasta el director general (el ser, la conciencia), supone atravesar innumerables puertas y sustratos de capas como dice en la película. 

El sur de Manhattan (la personalidad) son capas y capas de sustratos (yoes,  emociones negativas, identificaciones, etc…). Como dice el agente de color son las “puertas” que se han ido añadiendo con el tiempo, lo que hemos ido adquiriendo de nuestro entorno y formado nuestra falsa personalidad.

Este agente como ser más consciente o maestro, que ya conoce el camino, muestra a Norris como llegar hasta Elise, Igual que el trabajo de Escuela nos enseña las puertas correctas que nos llevan hasta nuestro verdadero yo.

Cuando se percibe el sabor de lo verdadero, como para Norris estar con Elise, ya no queremos probar las imitaciones. Si te gustan los dátiles y pruebas los medjoul, que son los de mayor calidad, a partir de ese momento ya no lo cambias por otros.