por Jose Ma | Abr 30, 2023 | autoconocimiento, películas
En el camino en la búsqueda de la verdad los esfuerzos y los super esfuerzos son necesarios para escapar del estado actual de sueño. En estos primeros años de aprendizaje Gurdjieff logra encontrar lo que buscaba a través de la disciplina y la perseverancia.
Simbólicamente la búsqueda del monasterio de Sarmoung es la búsqueda de un estado interior de paz y armonía, que está en nosotros, un tesoro oculto entre montañas de pensamientos, emociones, yoes, que no dejan ver su naturaleza igual que el monasterio que busca Gurdjieff está escondido en el desierto. En ambos casos un guía puede mostrarnos el camino, pero el esfuerzo para seguir hasta el final ha de ser nuestro.
A medida que va avanzando Gurdjieff va encontrando diferentes compañeros de viaje con los que comparte experiencias y creciendo en comprensión.
Gurdjieff es una semilla que está siendo regada por conocimientos y enseñanzas del círculo consciente de la humanidad guiado por un centro magnético desde su infancia, buscando respuestas a situaciones paranormales y sin explicación lógica. La vida por sí misma no puede darle las repuestas que necesita.
Cada uno de nosotros podemos reflejarnos en la vida de Gurdjieff, en nuestra propia octava, con lo que vamos experimentando a lo largo de nuestra vida, vernos en nuestros día a día, comenzando por las cosas más pequeñas y observarnos en nuestra actitud y el estado interno. En nuestras vidas los hombres notables pueden ser también situaciones conflictivas de las que podemos aprender desde otro nivel de comprensión. Es tomar la vida y los obstáculos como un maestro que nos guía en la búsqueda de herramientas y material de trabajo para superarlos.
En la búsqueda de lo milagroso, la hoguera que les calienta en el desierto, es la luz que los mantiene despiertos en medio de la oscuridad, de las dificultades, es la luz que guía a los yoes que valoran el trabajo en el sendero del conocimiento. Pero un conocimiento aplicado, llevado a la práctica, hecho experiencia. El príncipe Liubovesky le dice a Gurdjieff: “he visto muchos milagros y tratado de explicarlos, pero eso no me ha llevado a una verdadera comprensión; si, estoy vacío”. Se quedó solo con el conocimiento, con la teoría.
Todos estos hombres notables son partes de Gurdjieff, a través de ellos se recuerda a medida que avanza en su comprensión, son como proyecciones de su esencia que le permiten verse a sí mismo a través de las experiencias de los otros, porque no hay separación, como una única conciencia.
por Jose Ma | Abr 23, 2023 | autoconocimiento, películas
Esta película nos muestra que mientras nuestras batallas interiores, nuestras guerras particulares sigan habitando dentro de nosotros, las guerras externas, ya sean en la vida cotidiana como las que suceden en otros ámbitos, como entre las naciones, nunca van a desaparecer. Se pueden ocultar o disfrazar en otros eventos, sean guerras comerciales, ideológicas, culturales, deportivas, etc., pero tienen la misma raíz, la violencia. La guerra es el sueño; mientras éste siga vivo, la guerra interior y exterior seguirán activas.
Los chicos, los nietos son guiados por la abuela en un nuevo conocimiento, para descubrir sus orígenes, la historia de su familia, con nuevas impresiones en los tres centros, visitando presencialmente los lugares históricos, familiares, (centro motriz), con las piezas musicales que tocan en el órgano (centro emocional), datos y fechas históricas,( centro intelectual). Es la curiosidad de la esencia por conocer, aprender, crecer…
Existe la posibilidad de comunicarse permaneciendo en silencio desde algo interno, conectando con la esencia de la otra persona, como hacen las abuelas compartiendo un mismo estado. Es la necesidad del silencio interior, cuando el ruido interno y externo son dueños de nuestra vida. Como dice la abuela: “Hay quien permanece en silencio para comunicarse”.
Como hace el chico, el nieto mayor, desde el inicio de la película, tratando de afinar el órgano, si afinamos nuestra psicología con un trabajo interno, tendremos la posibilidad de hacer el camino transitable, como hacen las hormigas que aparecen en la película para llegar a las flores de la rosa, que van salteando los obstáculos, ( las espinas), escalando por el tallo ( la vida), hasta llegar a los pétalos (el despertar).
En la escena final de la película, cuando corren bajo una fuerte lluvia y viento, siguiendo a la abuela que intenta protegerse con un paraguas, me vino la idea de que si tomamos el paraguas que lleva, como una parte de nuestra máquina, de nuestra falsa personalidad de poco nos va a servir cuando nos alcance la tempestad, el temporal de los conflictos de la vida ordinaria, si no construimos una nueva personalidad, un nuevo hombre, (con un buen chubasquero).
por Jose Ma | Abr 15, 2023 | autoconocimiento, películas
Esta película, me pareció significar el viaje de nuestra esencia a través de las diferentes etapas de la vida de una persona: niñez, juventud, madurez y vejez y su equivalencia con las estaciones del año, primavera, verano, otoño e invierno. Un mismo ciclo, una rueda que gira sin principio ni final.
La primavera sería el niño, el alumno que empieza el camino de crecimiento interior y que termina su desarrollo como ser consciente en la vejez, el invierno.
La barca es el conocimiento, la enseñanza, el vehículo que nos lleva de la orilla de la vida mecánica, sensual, a la orilla del despertar, donde está el templo, la Escuela donde el maestro como ser consciente nos guía sobre las aguas del sufrimiento. Una escuela donde se hace un trabajo sobre los tres centros a través de los ejercicios propuestos por el maestro.
Ese espacio de paz, ese templo sobre el lago, vive dentro de nosotros pero en nuestro actual estado de ser, no somos capaces de percibirlo.
Simbólicamente el hecho de cruzar la puerta, sin paredes a los lados es como un acto de recuerdo de sí, recordar una dirección, enfocar la atención en algo concreto, seguir unas reglas, una forma de mantenerse más despierto, como un pequeño ejercicio de observación de uno mismo que puede ser de gran ayuda para acrecentar la voluntad y comprensión en tareas más grandes.
Como hace el alumno cargando con la piedra de sus errores y malas decisiones, escalando la montaña de la vida, cada uno de nosotros arrastramos nuestra propia carga que aceptamos como algo natural, pero que si tomamos consciencia, no es nuestra verdadera naturaleza. Si alcanzamos la cumbre (el despertar), tenemos una visión mucho más amplia y objetiva, salimos de la identificación, como en la película vemos el lago (el sufrimiento) de lejos como algo lejano que ya no me pertenece ni necesito.
La letras que el maestro escribe sobre la madera del templo, si tomamos el templo como nosotros, como nuestro ser, el alumno al vaciar con el cuchillo cada palabra escrita, es como si lo grabara en su interior, en lo más profundo de su ser, como una manera de integrarlo para que lleve a una transformación.
por Jose Ma | Abr 8, 2023 | autoconocimiento, películas
En las diferentes historias se perfila un común denominador que hace de nexo entre todas. La idea de la muerte, el finalizar, terminar, acabar, en sus diferentes expresiones a través de distintas experiencias: la tala de los melocotoneros, los soldados caídos en batalla que salen del túnel, el funeral del pueblo de los molinos, como desaparece en el horizonte la silueta de Van Gogh al final de un camino, las víctimas de la central nuclear, etc. Pero todo final lleva implícito un inicio, una puerta abierta a un nuevo comienzo, como los melocotoneros en flor, que el niño puede ver aún cuando ya no están. A cada momento hay una nacimiento y un final, en todo lo que nos rodea, en nuestro organismo, en la naturaleza, en el planeta, el universo, etc. Como en la historia de Van Gogh, nuestra vida es un lienzo que vamos plasmando con nuestras experiencias. Cada día pintamos una pequeña obra, desde que nos levantamos de la cama hasta que vamos a dormir. Todas esas pequeñas pinturas diarias si las juntamos forman la imagen del gran cuadro de nuestra vida. Si estamos despiertos en los pasos que damos podemos crear una obra de arte consciente.
Otro elemento que fluye entre las historias es el agua en sus diferentes estados, como lluvia y niebla en el bosque de los zorros, la nieve y el hielo con los alpinistas, el mar donde las víctimas del desastre nuclear ponen fin a sus vidas, el río del pueblo de los molinos de agua, donde la imagen final de la película parece simbolizar el final de una existencia de vuelta a la consciencia, al mar donde todos los ríos (consciencias individuales) vuelven.
Si tomamos la película como la vida completa de una persona, hay un ciclo que comienza con la primera historia del niño lleno de curiosidad por conocer y termina con la historia del anciano, cerca del fin de sus días, que comparte sus conocimientos y sabiduría con el viajero.
En este viaje hacia el despertar, aparecen las dificultades como en la historia de los alpinistas atrapados en la tormenta de nieve (la vida mecánica) cuando dicen: “hoy salimos tarde, nos dormimos todos”, “está tormenta nunca amainará”. “la tormenta no parará hasta que hayamos muerto”. Serían los momentos de dudas y distracciones de la vida en el camino interior.
Podemos interpretar el frío, el invierno como el sueño, la parte inconsciente y el calor, el verano como el despertar, la parte consciente. Aparece una figura femenina que podría ser la parte anímica que hace de guía y da luz y calor al alpinista para que puede continuar su camino hasta el campo base.
por Jose Ma | Abr 2, 2023 | autoconocimiento, películas
Planeta libre refleja una sociedad evolucionada, donde los individuos desde que nacen hacen un trabajo interior con la ayuda de los adultos experimentados, como en una Escuela de autoconocimiento, con ejercicios motrices, emocionales y mentales, en los tres centros. Gente despierta que vive en total armonía consigo misma y su entorno. El equilibrio interior está en todas las manifestaciones externas. Es la expresión de nuestra parte esencial, haciendo todo más simple e integrado.
Simbólicamente el planeta libre podemos tomarlo como una analogía de un estado interior que vive dentro de nosotros aquí y ahora, el estado de conciencia objetiva, desde donde todas las cosas se pueden ver tal cual son, con una mirada limpia de animosidades, sin ideas preconcebidas, sin topes ni contradicciones, una mirada sincera, la del niño interior que vive en nosotros, nuestra esencia.
El viaje que hace Mila a la tierra para descubrir su origen es el que hace la esencia en nuestra propia vida para adquirir conocimiento y experiencia, de salir a la luz, asomar la cabeza, como decimos en el trabajo, volverse activa para tener una vida más despierta.
Mila en su estancia en París, como Jesús en Jerusalén, despiertan conciencias a su paso, mostrándonos la contaminación interior que llevamos dentro, y en nuestras vidas; esclavos de nuestras acciones mecánicas, inconscientes de lo real que hay tras nuestra falsa personalidad. Parece como si esa misma contaminación interna de cada uno de nosotros se reflejara externamente en la alimentación, la polución ambiental, el agua tratada con químicos, etc. El nivel de ser atrae la vida.
Cuando Mila está en la fuente se pregunta “¿Qué le han echado al agua? Igual pasa con las personas que se va encontrando por el camino ¿qué agregados, que componentes artificiales, falsos, han adquirido en su paso por la vida? Como el agua de la fuente, su estado original ha sido modificado, su pureza está oculta.
Necesitamos un conocimiento para hacer experiencia en un nuevo entorno, una nueva cultura, otro país, ciudad, etc., aunque estemos despiertos, como cuando Mila tiene que conocer el funcionamiento de la bañera, el dinero, los edificios, el pintalabios, el lenguaje, etc. Un equilibrio entre ser y saber.
Cuando la esposa del doctor llega a su casa y la encuentra llena de gente y se siente bien, cómoda, integrada, me pareció una analogía de nuestra propia casa psicológica cuando recibe nuevas impresiones, alimentos, que enriquecen nuestro crecimiento.
por Jose Ma | Mar 25, 2023 | autoconocimiento, películas
En esta película Sion, la ciudad libre, como analogía de lo esencial, lo real en nosotros, oculta bajo capas de elementos artificiales, construcciones, maquinaria, etc., que en nuestra psicología podrían ser miedos, dudas, inseguridades, juicios, el orgullo, etc., es defendida por Neo, Morfeo, Trinity, y muchos más como una avanzadilla de los yoes que quieren trabajar para evitar que los yoes que no quieren el trabajo, (centinelas y otras máquinas) se hagan con el poder, ( hacer activa la falsa personalidad), alimentada por la Matrix ( la vida mecánica).
Esta lucha es un trabajo interno, a veces doloroso, porque nos es muy difícil ver aquellas partes de nosotros que nos mantienen dormidos, lo tenemos tan cerca y arraigado que pensamos que forman parte de nuestra psicología.
Neo se va recordando a sí mismo a través de su experiencia en la Matrix (vida mecánica), que puede ser el suelo fértil donde la semilla del trabajo de frutos. Del barro de la vida puede crecer la flor de loto, como un ejemplo clásico en la enseñanza budista.
Es como si al origen, una parte de Neo hubiera dejado pistas (personas, eventos, objetos, etc.) en la virtualidad y que en su caminar por la vida al llegar a ese punto se recordara a través de la intuición, del oráculo (conciencia) y pudiera cumplir y llevar a cabo su propósito inicial. Como seguir un mapa de ruta establecido y que vamos completando a cada a paso que damos. Dependiendo de si nos recordamos o no, puede ser un camino largo o más corto, sufrimiento consciente, voluntario o sufrimiento inútil.
Neo y el agente Smith son las dos caras de la misma moneda. Smith representa el lado oscuro, inconsciente de Neo y hay una continua lucha por integrar y aceptar ambas partes. Finalmente se integran como una única conciencia.
Hay una escena de lucha en el muelle de Sion, donde un alto mando y su robot, abatidos por los centinelas, ordena a un chico que hacía de apoyo, abrir la puerta para que pueda entrar la nave donde viaja Morfeo y el chico le dice que no acabó el programa de instrucción. Pensé que aunque no estemos en el final del camino podemos llevar a la práctica lo que vayamos aprendiendo y comprendiendo, con lo poco que juntemos regar nuestro propio crecimiento.
Me gustó la escena donde Neo y Trinity están en medio de la ciudad de las máquinas, un escenario oscuro, tétrico, amenazante, ruidoso, y de repente se elevan con la nave por encima y llegan a una zona despejada, luminosa, silenciosa, un cielo limpio, y me pareció una analogía del estado actual de nuestra psicología y la posibilidad de encontrar ese espacio de calma y paz en nosotros.
por Jose Ma | Mar 19, 2023 | autoconocimiento, películas
Una de las primeras ideas que me vino al mirar esta película es la importancia que tenemos cada uno de nosotros para cumplir con la función que elegimos en el origen, la tarea específica para la que vinimos a esta virtualidad, pero que muchos olvidamos y hacemos las tareas de otros y éstos otros hacen las tareas que tendríamos que estar haciendo nosotros. Algo parecido como cuando en nuestra psicología un yo suplanta a otro, o un centro hace la función que no le corresponde. Entonces se origina un desequilibrio y la máquina humana no funciona de manera correcta y esto se refleja en nuestra vida cotidiana, con acciones erróneas, confusión y sufrimiento.
Todo en la película es como una gran maquinaria (la vida), donde cada pieza (personas), tienen una función específica elegida al inicio para que el objetivo, el propósito pueda realizarse.
Surgen varias ideas existenciales en frases como: “tú eres el que decide”, al origen, “si estás ahora aquí, no es para escoger”, “ tú ya elegiste. Has venido a intentar comprender por qué lo hiciste. “Cada uno está aquí para hacer lo que tiene que hacer “.
“Yo debo saberlo, es mi objetivo, por eso estoy aquí, por eso estamos aquí”.
En este camino en busca de la verdad, como aquí hace Neo para encontrar la fuente, el origen de Matrix, todas las piezas, los componentes tienen que estar en el lugar y el momento adecuado y conocer la función concreta para la que fueron destinados. Unos proteger, otros crear llaves, otros anunciar el futuro, etc. Como cuando vamos a la ferretería y pedimos al dependiente los accesorios, arandelas, tornillos, juntas de goma, cola, etc. y las herramientas, tenazas, martillos, taladro, lijadora, etc., necesarias para el montaje, reforma o reparación de un objeto. Cada utensilio diseñado para una función determinada y concreta.
Cuando las máquinas, (centinelas) intentan invadir Sion, me acordé cuando influencias externas de la vida mecánica quieren penetrar en nuestra psicología, destruir nuestra libertad y nuestra individualidad para ser como las hormigas o las abejas, un grupo de presos controlados por el sistema o Matrix , una gigantesca cárcel donde creemos ser libres y donde nos movemos y vivimos como en un sueño que parece muy real.
Cuando Neo visita el oráculo, ya sabe las respuestas, pero no recuerda. El oráculo está dentro de cada uno de nosotros, es nuestro yo real plenamente consciente, que conoce presente, pasado y futuro de manera simultánea.
Neo, se responde a sí mismo a través de la mujer que representa el oráculo, porque no hay separación, como una única conciencia.
por Jose Ma | Mar 4, 2023 | autoconocimiento, películas
El viaje que hace el bosquimano (Xi) para devolver la botella caída del cielo, es como una alegoría del viaje de nuestra vida desde que nacemos. Comenzamos siendo esencia, como la comunidad de bosquimanos, que viven en armonía con la naturaleza, compartiendo todo lo que tienen, carentes de emociones negativas y expresándose con sencillez y cariño hacía su familia, compañeros, y vecinos de la comunidad.
En el otro extremo del palo está la sociedad actual donde vivimos, bajo el poder del mundo 96 y esclavos de un tiempo controlado por máquinas, donde funcionamos como robots, de aquí para allá al ritmo que nos marcan las manecillas del reloj. Es como si viviéramos dentro de un reloj de arena y fuéramos arrastrados por los innumerables granos, sin control, hacia el extremo inferior, a través del estrechamiento y donde el tiempo ya no nos pertenece, nos sucede.
Es como una representación de la dualidad, de los extremos en los que vivimos desde el momento en que ponemos el pie en el suelo por la mañana al salir de la cama.
Cuando aparece la botella de Coca-Cola en la vida de este poblado bosquimano, me vino a la cabeza cuando en el antiguo testamento la serpiente interviene en la convivencia entre Adam y Eva y la manzana enciende la llama de las emociones negativas, igual que sucede aquí con la botella. El Kalahari es como el paraíso, que es puesto a prueba por “los dioses” y este suceso, indirectamente es la causa de la búsqueda que hace Xi, el bosquimano del fin de la tierra, la meta de nuestro camino en la vida, un viaje de nuevos conocimientos y aprendizajes.
El bosquimano como esencia, desnudo de emociones negativas y falsa personalidad y también a nivel externo, físicamente casi sin ropa, dentro de su aldea en el Kalahari (el paraíso), ha llegado a un estado sin posibilidad de crecimiento como ser y la aparición de la botella es un punto de inflexión para poder adquirir conocimiento y experiencia en el viaje hacia el fin del mundo (acabar con nuestros demonios interiores). Algo que parece negativo, maligno puede llevarnos a crecer internamente con la ayuda del centro magnético. Muchos de nosotros encontramos el trabajo interno después de tropiezos, caídas, decepciones, como una vía para poner fin al sufrimiento.
Xi, tiene que vestir su esencia con un traje psicológico, con una indumentaria para hacer experiencia en otros contextos y con otras personas. Metafóricamente se viste con ropas de mujer para integrarse dentro del grupo secuestrado. Puede conocer otras leyes, normas y tradiciones, aprender a conducir, conocer un telescopio, el dinero, etc. Sus nuevos compañeros perciben esta simplicidad esencial cuando dicen: “él nunca ha visto una pared en su vida y está rodeada de ellas” (en la cárcel), o él no sabe de puertas”.
En el otro lado está el ejemplo de la persona más mecánica, de Stein con sus torpezas y la proyección sobre su auto destartalado. Ambos son la misma máquina averiada.
El compañero de Stein le dice refiriéndose al auto: “está chatarra no cruzará una selva llena de peligros”. Si lo trasladamos a nosotros mismos, hay que reparar nuestra propia máquina, observarnos, recordarnos, ser más conscientes si queremos tener una vida propia en esta selva mecánica.
por Jose Ma | Feb 18, 2023 | autoconocimiento, películas
En esta película, la primera impresión que tuve fue la idea similar que se plantea en la historia “cuento de navidad”, donde aparecen los tres fantasmas del pasado, presente y futuro, para aleccionar y transformar al avaro protagonista. Aquí en lugar de fantasmas son tres versiones en el tiempo de Russ (Bruce Willis), que busca curar los conflictos del pasado para tener una vida verdadera. El se cura a si mismo tomando conciencia de las causas que originaron los conflictos que han formado su actual personalidad y su actitud hacía sí mismo y los otros.
Hay una frase que me dejó pensando al inicio cuando Amy habla con Russ y dice: “es ridículo seguir hablando de lo que seremos cuando seamos mayores, porque ya lo somos”.
La vivienda de Russ es una extensión de su personalidad; protección e impermeabilización frente a lo exterior, un sistema de seguridad y control para impedir ser invadido por el enemigo agresor. A nivel personal y psicológico es lo mismo, Russ protege su espacio psicológico, levantando un muro, una barrera para que nadie penetre en su territorio personal. Esa muralla es su falsa personalidad, la imagen creada de sí, su ego comandado por su consideración interna, vanidad y orgullo. Estos soldados, esta avanzadilla defienden con todas sus fuerzas el castillo, la fortaleza que Russ ha tenido que crear a lo largo de los años para proteger a su niño interior, su esencia, su verdadero yo, aquí representado por Rusty, él de pequeño, pero que reclama su espacio, su territorio y aparece desde dentro como niño y desde arriba, de mayor con la avioneta. Desde estos lugares el castillo está desprotegido y Russ tiene que rendirse a su poder. Poco a poco las piedras, los yoes de la muralla van cayendo y dejando al descubierto la parte más valiosa de Russ, ese tesoro escondido que había olvidado hacía muchos años porque pensaba que lo hacía débil y fracasado. Pero Russ comienza a darse cuenta y valorar las cosas que son verdaderamente importantes y las que no lo son.
Hay una frase que resume un poco esta idea cuando Russ pregunta a su versión de 8 años, a Rusty: “¿A qué vienes a mi casa?”, pensé, ¿por qué ha llegado a su vida en ese momento?
Russ se pregunta a sí mismo desde su versión de niño: “¿Cuándo dejaremos de meter la pata así ?, Russ, tenemos que cambiar. Más nos vale”.
Su yo observante, esa parte de la conciencia le ha lanzado una cuerda en forma de niño de 8 años para mostrarle su verdadera naturaleza, rescatarlo de la oscuridad de su fortaleza o falsa personalidad y volver a descubrir el valor de las pequeñas cosas: admirar la luna llena, la compañía de un perro, la familia, compartir nuestro tiempo con las personas queridas, con la pareja, etc.
Y al final del todo cuando el avión (que es el mismo Russ, con todo lo valioso que hay en él y en su vida) despega dicen: “hemos despegado” y pensé hemos tomado conciencia, hemos cambiado, nos despojamos de la armadura que nos oprimía , soltamos lastre y nos elevamos como el avión, ligeros con nuestro verdadero yo, para tener una vida nueva que nos pertenezca.
por Jose Ma | Feb 11, 2023 | autoconocimiento, películas
Aquí la conciencia, el ser, nos muestra nuestra parte inconsciente personificada en forma de diablo, el lado oscuro de nuestro ser, lo que no aceptamos de nosotros, lo oculto, secretos, capacidades desconocidas, lo misterioso, las tentaciones, etc., pero que puede revelarse y mostrarse, creando y atrayendo eventos y situaciones a nuestra vida, en la cotidianidad. Es nuestro demonio interior no visto, que puede hacer realidad nuestros deseos más ocultos, pero no sabemos que forma pueden tomar, porque no somos conscientes, nos sucede. Una sucesión de eventos, como muchas vidas dentro de una vida, que tomados externamente desde nuestra falsa personalidad no producen un cambio real en nosotros, el resultado siempre es el mismo, repetimos los mismos errores.
Para llegar a la meta (el amor de la chica), Elliot se acerca a través de la fragmentación, desde la parcialidad, yoes negativos, emociones negativas, desde el centro motriz como jugador de baloncesto, con el centro emocional como el novio hipersensible o con el centro intelectual como el escritor gay, pero en todos ellos haciendo un viaje largo de sufrimiento. Diferentes eventos para llegar al mismo estado de infelicidad. Normalmente tenemos la fantasía, que si cambiamos esto o aquello externo, nuestra vida va a cambiar por completo y vamos a ser más felices, pero como se recuerda a menudo, las condiciones que tenemos ahora son las mejores para despertar. Que lecciones aprendemos de cada experiencia que nos ayudan a crecer interiormente y de que nos hemos dado cuenta en nosotros. Si durante el camino hemos descubierto algo que hasta ahora no habíamos visto.
La chica (el diablo) le pregunta a Elliot: “¿qué has aprendido hasta ahora?”.
Nuestro ser nos evalúa constantemente, atrayendo personas y eventos donde compartir experiencias y donde reflejarnos diariamente y poder trabajar y aplicar el conocimiento adquirido. Lo difícil es darse cuenta en uno mismo del error recurrente; es más fácil verlo en los demás.
Cuando Elliot toma conciencia de la consideración interna, se disuelve el problema y puede seguir avanzando en la octava, puede pasar de Mi a Fa, aunque luego no consigue pasar de Si a Do, cuando la chica de sus sueños le dice que está comprometida. Pero como ha adquirido comprensión de los errores pasados, ha crecido internamente, su Ser le lleva a conocer a otra chica muy similar.
Elliot ha necesitado un viaje muy largo a su lado oscuro para escarbar y poder dejar al descubierto todo aquello que ya no necesita para construir una nueva vida, los escombros inconscientes como la consideración interna, la vanidad, el orgullo, las emociones negativas etc., y dejar espacio para que lo esencial en él se exprese. Elliot ya tiene dentro los ingredientes necesarios para ser feliz. Como decía un profesor de Budismo, solo hay que pasarle el trapo y sacarle brillo.
Me gustaron las frases: no importa lo lejos que llegues en la vida, sino como lo consigues”, “el cielo y el infierno están aquí en la tierra”, no están muy lejos, en cada uno de nosotros.