por Jose Ma | Feb 4, 2023 | autoconocimiento, películas
Esta película narra el paso de un ser consciente, un hombre número 7, en un manicomio (el mundo donde vivimos), igual que hizo Jesús en la tierra hace dos mil años. Ambos parecen chiflados a los ojos de los dormidos porque salen de los límites establecidos por el sistema y nuestra manera de pensar habitual.
Rantés dice venir de otro planeta, pero ese planeta está en su interior, el Reino de los cielos, otro nivel de ser, de comprensión. Puede ver más allá de las apariencias, ir más allá de los límites, puede ver el significado profundo de todas las cosas.
El centro psiquiátrico representa la vida que tenemos, encerrados en una prisión, controlados y dirigidos por un sistema de control, a través de una medicación formada por una alimentación basura, medios de comunicación, distracciones, para estar sumisos y domados como animales. Salir de este círculo es casi imposible. ¿pero quienes están más locos (dormidos), los que están dentro del manicomio o los que están fuera?
Los que salen del camino ya trillado por la vida mecánica son vistos como la oveja negra del rebaño, que hay que “curar”, separándola del resto, para evitar el contagio, como la costumbre que tienen los doctores de inclinar la silla para atrás para no contagiarse de los pacientes.
Al ver la escena del concierto de la “oda a la alegría” me pareció como una metáfora de la vida. Rantés como ser consciente bailaba en la vida, (el concierto), “podía hacer” y tomaba la batuta, como director de su vida, dueño de sus pensamientos, sentimientos y acciones. El resto de asistentes son espectadores, no pueden hacer. El concierto (la vida), les sucede.
El sistema no cura a nadie, nos mantiene dormidos, aunque nos hacen creer lo contrario. Perdemos nuestra individualidad y depositamos nuestro poder en la pastilla (como la de Matrix), que nos mantiene drogados como a los pacientes del manicomio, para formar parte del rebaño (del círculo dormido de la humanidad). Esta pastilla, (falsa personalidad), formada por emociones negativas, identificaciones, consideración interna, etc., la tomamos a diario desde que nos levantamos de la cama, hasta que nos vamos a dormir. Como dice Rantés: “si Dios está en cada uno de ustedes, estamos asesinando a Dios todos los días”.
En nuestro estado actual de sueño, no sabemos reconocer nuestra divinidad, ni la que hay en las otras personas. Vivimos de espaldas a nuestra interioridad, separados de nosotros mismos y de las otras personas.
El doctor Denis puede reconocer a través de Rantés parte de ese mundo interior que está más allá de la niebla formada por nuestra falsa personalidad y que es la que nos conecta con las personas de nuestro entorno.
Igual que Jesús, Rantés tiene su propio “vía crucis”, su calvario hasta la Cruz. Es víctima de la ignorancia de los que dirigen el mundo. En lugar de lanzas, látigos, clavos, etc., están las inyecciones y la medicación que ponen fin a su existencia en este plano.
por Jose Ma | Ene 29, 2023 | autoconocimiento, comentarios
Una de las ideas que nos enseña el Trabajo, es que en nuestro actual estado de sueño no tenemos un yo permanente, aunque imaginamos que sí lo tenemos. Muchos y diferentes yoes (muchos personajes) habitan nuestra casa psicológica y se creen dueños de ella. Estos piensan, sienten y actúan de forma mecánica y fragmentada. Van y vienen sin control y toman el mando de manera alternada. Nacen de nuestra educación, la sociedad, la familia, influencias astrológicas, tipología de eneagrama, modas, cultura del momento, etc…
Somos como el autobús que toman a diario muchas personas para desplazarse por la ciudad (la vida que tenemos). Se inicia el recorrido (nacemos) y comienza a recoger pasajeros (Yoes) en las diferentes paradas (eventos/sucesos).
La empresa de transporte (Aparato Formatorio) ya tiene definido un recorrido, hace la misma ruta una y otra vez, no tiene posibilidad de ruta nueva. Cada día los mismos pasajeros suben al autobús, los mismos yoes toman el control de nuestra psicología (en la vida ordinaria lo llamamos recurrencia, repetir una y otra vez los mismos errores y malas decisiones). El motor del bus (nuestra esencia) no puede expresar todo su potencial. Mecánicamente atrae los mismos eventos: retenciones, accidentes, huelgas, averías, etc.
Si tomamos Conciencia, mediante la Observación de Sí y el Recuerdo de Sí, de que esos yoes no somos nosotros, que los pasajeros no son dueños del autobús. Entonces, alguien puede tomar el control del autobús, con la posibilidad de cambiar la ruta y salir de esa ciudad (cambiar de vida). Entonces, la esencia, el motor del autobús, puede trabajar a todo rendimiento.
por Jose Ma | Ene 28, 2023 | autoconocimiento, películas
El protagonista David Norris, al inicio de la película, cuando ve a Elise en el baño, parece reconocer una parte de sí, la parte anímica reflejada en esta chica. El baño por un momento parece la representación de su ser. Aquí tiene lugar como un choque repentino donde descubre otra parte de él, más allá de su vida pública, como algo olvidado, pero que siempre había estado ahí. Se ve a sí mismo a través de la bailarina Elise. Se recuerda a sí mismo y por un instante puede ver a su verdadero yo entre todas esas capas de artificio adoptadas de su entorno sociopolítico. Es curioso que se da en el baño, un lugar íntimo, apartado y lleno de espejos donde vernos. Ve en Elise algo que no tiene en su vida; espontaneidad, descaro, rebeldía, improvisación. Es como si cayera ante él, ese velo artificial y falso que cubría su vida, formada en torno a lo externo, a su vida pública de la política, fabricada para ser admirada por sus seguidores, como ocurre con estrellas de la música, actores famosos, deportistas de élite. Una imagen de sí falsa creada como un producto, para fomentar la identificación.
Tanto a nivel individual como global todo parece tener un plan establecido, un guión escrito por seres sobrenaturales, que podríamos llamarlos ángeles y que parecen tener el control de todas las piezas del tablero de ajedrez, conocen todos los posibles
movimientos y se adelantan a las improvisaciones. Pero el tablero representa la vida mecánica y la única forma de hallar la libertad es salir de ese círculo cerrado, despertando a través del conocimiento y la comprensión.
Cuando intentamos hacer un cambio en un hábito mecánico surgen los obstáculos, no es fácil. El camino del crecimiento interior está lleno de montículos y piedras. La vida está llena de distracciones para alejarnos de nuestro lado esencial.
Como dice el agente de color: “si estás con ella (Elise, ánima) no vas a necesitar llenar tu vacío interior con aplausos, votos, sueños,)”…
Llegar a los juzgados para estar con Elise (ánima), para que nos guíe hasta el director general (el ser, la conciencia), supone atravesar innumerables puertas y sustratos de capas como dice en la película.
El sur de Manhattan (la personalidad) son capas y capas de sustratos (yoes, emociones negativas, identificaciones, etc…). Como dice el agente de color son las “puertas” que se han ido añadiendo con el tiempo, lo que hemos ido adquiriendo de nuestro entorno y formado nuestra falsa personalidad.
Este agente como ser más consciente o maestro, que ya conoce el camino, muestra a Norris como llegar hasta Elise, Igual que el trabajo de Escuela nos enseña las puertas correctas que nos llevan hasta nuestro verdadero yo.
Cuando se percibe el sabor de lo verdadero, como para Norris estar con Elise, ya no queremos probar las imitaciones. Si te gustan los dátiles y pruebas los medjoul, que son los de mayor calidad, a partir de ese momento ya no lo cambias por otros.
por Jose Ma | Ene 21, 2023 | autoconocimiento, películas
En esta película la muñeca Bianca es como una proyección de la parte esencial del protagonista Lars. La muñeca es real como la esencia y quiere mostrar a Lars que puede transformar su entorno y a él mismo, pero con un trabajo personal propio. Nadie puede hacerlo por uno. Puede ser acompañado por alguien con más conocimiento del camino, como la doctora que lo guía durante todo el proceso.
Todos los personajes se reflejan en Lars y experimentan dentro de sí su propia muñeca Bianca, atraviesan las paredes de su personalidad y forman parte del mismo experimento como partes del mismo ser, sin separación. Reconocen a través de Lars su propia esencia y Lars se cura a sí mismo a través de ellos.
La esencia deja al descubierto la falsa personalidad de los personajes. Bianca hace de detonante.
Su esencia, representada por la muñeca Bianca, guía a Lars por lugares desconocidos y difíciles para él, a conocerse mejor, a saltar barreras, miedos, inseguridades, a aparcar por un tiempo su parte más mecánica. Atrae situaciones y eventos para recordarse a sí mismo, nuevas impresiones para salir de los límites de un mundo auto creado como refugio del entorno cotidiano.
Cuando Lars habla con la muñeca, se está hablando a sí mismo, como una forma de expresarse, de interactuar con el entorno. La muñeca es su maestro; como en una Escuela de crecimiento interior, pone a prueba al alumno (Lars), con ejercicios para ir contra su mecanicidad, como interactuar en fiestas, tocar personas, quedar con una chica, etc., un sufrimiento consciente bueno para su crecimiento interior.
Lars se da cuenta a través de la muñeca (su esencia), que puede amar y ser amado, que puede tocar y ser tocado, que puede ayudar y ser ayudado. Como yo al ver esta película puedo darme cuenta que algo interno da el poder transformador a un objeto y no el objeto por sí solo. Mi esencia se puede reflejar en la película y ver partes de mí que tengo que trabajar para cambiar, para crecer.
Todos tenemos una “muñeca” donde proyectarnos, un osito, unos muñecos, etc., como tienen los compañeros de Lars, que nos acompañan en nuestra soledad.
Hay frases de los protagonistas que me parecieron esenciales para tener en cuenta:
“A Bianca no le importan esas cosas tan superficiales”
“Bianca está aquí por alguna razón”
“Dios la hizo para ayudar a la gente”
“Todavía hay un niño adentro”
“Cuando acabara?, (el delirio), “cuando ya no lo necesite”
El hermano dice a Lars: “Siempre hay un niño adentro, pero creces cuando debes hacer lo correcto, y no lo correcto para ti, sino lo correcto para todos”.
por Jose Ma | Ene 15, 2023 | autoconocimiento, películas
Lo primero que me vino a la cabeza es la idea de la polaridad de las cosas o la dualidad, los extremos donde nos movemos cotidianamente y que dan forma al mundo 96. Podemos ir de un lado al otro del palo en cuestión de poco tiempo; hoy podemos ser un criminal y mañana un policía. Una persona generosa y bondadosa puede ser una persona rencorosa y vengativa. Son las emociones negativas que alimentan este mundo lunar en el subsuelo del rayo de creación.
Como en la frase: “El crimen se alimenta con el castigo”.
La idea de la hipocresía, el fariseo que vive dentro de nosotros y que va aumentando en escala hasta envolver a las instituciones y toda la sociedad. El éxito de la máquina frente al crecimiento interior; el fariseo se hace fuerte, vence al hombre objetivo en un escenario lleno de suciedad y escombros como nos muestra las imágenes de calles llenas de basura. La basura emocional y mental que vive en nosotros. La luna que crece en nuestro interior, es la que atraemos en nuestro mundo exterior. Se acercan a nosotros personas atraídas por ese olor que emitimos, como le pasa al protagonista Alex tras su “ transformación”. Se encuentra con el mendigo apaleado, con sus antiguos compañeros, el escritor a quien arruinó la vida. Las deudas pendientes quieren ser cobradas.
También me llamó la atención la disonancia entre la historia que se nos muestra, donde hay violencia, agresividad, negatividad, y la música clásica que la envuelve. Como que no pegan. Son dos mundos diferentes. Es como gritar o abroncar a alguien con una sonrisa.
A nivel individual en el personaje de Alex también lo vemos. Cómo un amante de una música tan bella como la novena sinfonía de Beethoven, puede cometer actos tan crueles y violentos. Como se puede emocionar al oír a una cantante de ópera, pero con un rostro de odio y rabia.
Cuando la banda de Alex penetra en las casas donde aparentemente hay paz y sosiego me recordó a los yoes negativos que intentan invadir nuestra casa psicológica y hacerse dueños, dañar lo bueno que tenemos dentro, para dificultar nuestro crecimiento.
La gran maquinaria de la sociedad, del sistema, no puede arreglar (curar), a las máquinas individuales. Como quiere hacer el ministro del interior y el experimento con Alex, para transformar los criminales en ciudadanos ejemplares. La máquina no puede arreglarse a sí misma, necesita de algo externo, un conocimiento superior, perteneciente al círculo consciente de la humanidad, para provocar un cambio verdadero en nosotros, una transformación real. Si no es de este modo el fracaso está asegurado, como vemos al final de la película con la transformación mecánica de Alex.
por Jose Ma | Ene 8, 2023 | autoconocimiento, películas
Si tomamos como ejemplo de la felicidad verdadera el cubo de rubik completado, con sus caras perfectamente ordenadas por colores, lo que podríamos llamar “estar despierto”, nosotros en nuestra psicología actual nos encontramos con el cubo totalmente desordenado, fragmentado y nuestra vida es un reflejo de ese cubo. Para comenzar a unir los colores e ir dando forma a las caras del cubo, necesitamos la ayuda de personas que hayan logrado unificar los colores gracias a un trabajo y esfuerzo sobre sí, sostenido en el tiempo.
En esta película Will Smith va formando sus propias caras del cubo aunque dentro de la vida mecánica, no lo hace de forma consciente, pero algo interno le guía en esta dirección.
Toda la vida del protagonista parece estar desordenada como las caras del cubo, pero tiene la voluntad de ir moviendo las piezas, dar pasos para ordenar su vida y lograr la felicidad.
La pequeñas tareas y ejercicios que se proponen en el trabajo de escuela pueden ayudar a ir juntando cuadraditos por colores, a conectar ideas y poder tomar conciencia de conductas y hábitos que sobran en nuestra vida cotidiana. Algo pequeño y sencillo puede dar forma a algo más grande, como un cuadradito sumado a otro puede formar una cara del cubo del mismo color.
También me pasó la idea de que si alguien pudo completar el cubo, si alguien ya lo hizo, existe la posibilidad de que todos podamos lograrlo. Recuerdo que en clase de budismo, Javier el instructor señalaba a menudo que si los maestros del pasado podían despertar a través de su esfuerzo y trabajo interno, nosotros no íbamos a ser tan especiales como para no lograrlo si seguíamos sus enseñanzas y prácticas.
La máquina para la salud que vende Will Smith, parece ser la carga que arrastra sobre sí, el peso de las dificultades de la vida, que lo acompaña a todas partes, como la antigua forma de pensar que no deja espacio para que una nueva forma de pensar (la metanoia), llegue a su psicología. Cuando empieza a soltar la carga, descubre capacidades innatas que no sabía que tenía.
Me gustó la frase que dice el protagonista a su hijo: “nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo”.
En una escena el protagonista va corriendo con su hijo por una calle cuesta arriba porque pierden el autobús del colegio, cargado con libros, la mochila, etc., como un ejemplo de super esfuerzo en la vida mecánica, que nos puede mostrar hasta donde podemos llegar, el alcance de nuestras posibilidades.
Todos tenemos muchas montañas que escalar, como dicen en la película. La vida mecánica está llena de montañas. Cada uno de nosotros con nuestras montañas particulares. El Trabajo puede darnos la posibilidad de una indumentaria y el equipo necesario un lenguaje, conocimientos), para hacer de la subida una experiencia consciente y a cada paso que damos adquirir comprensión de nuestras acciones, pensamientos y emociones y poder lograr un cambio en el ser.
por Jose Ma | Ene 1, 2023 | autoconocimiento, películas
Esta película refleja un sistema de poder autoritario, lleno de justificaciones, topes y contradicciones, como partes de una gran maquinaria y conectada a una red de máquinas unidas por interminables conductos, cables y conexiones que lo controlan todo. Es un sistema que no admite los errores propios, éstos son siempre externos, ajenos al círculo de poder. Aquí nada es lo que parece.
Sam vive inmerso en el sistema, atrapado, pero su puerta de escape es a través de los sueños, un mundo de fantasía, donde la conciencia le muestra la parte oculta de su ser, lo que verdaderamente es, pero que está escondida bajo una personalidad construida con las piezas del entorno. Un paisaje gris y oscuro que oculta su verdadera naturaleza.
El mismo día que vi la película, miré un programa de entrevistas que dirige Jesús Calleja, donde charla con personajes conocidos, en un contexto diferente, fuera del cotidiano vivir habitual, en países lejanos, haciendo actividades desconocidas para el entrevistado como fabricar pan y rodeados de personas originarias del país. En ese entorno y con otro estado interno, el personaje muestra otra versión de sí, como si se desnudara emocionalmente y compartiera de manera natural sus sentimientos más ocultos.
La conciencia muestra a Sam, a través de un ser más consciente (el fontanero clandestino Tuttle), como está formada su casa, su máquina, ( el mismo), todos los tubo y cables que lo conectan con la maquinaria del sistema, pero también le muestra que hay una parte anímica, rebelde, jovial, extrovertida que escapa del control y la manipulación y no le gusta que le manden ( no le gusta el papeleo), como en las representaciones de sus sueños. En el sueño que se repite, la chica, la energía femenina está atrapada en la jaula, como símbolo de la parte anímica que quiere escapar de las cadenas de la falsa personalidad. Pero están los yoes de la máquina (los fontaneros del sistema) que hacen lo posible para mantenerlo atrapado. Son todos los tubos y cables que unen nuestra maquinaria psicológica y que nos mantienen atados al sistema con normas, leyes, reglas impuestas por otras máquinas y que normalmente aceptamos sin cuestionar.
A lo largo de la película se muestra un fuerte deseo de ocultar lo real la esencia), bajo algo artificial ( la falsa personalidad), como los arreglos de cirugía estética, ocultar un atentado en el restaurante tras un biombo, los discursos de los gobernantes maquillando los errores, etc.
Hay un paralelismo entre el caos de tubos y conexiones que hay en su vivienda y el caos interno que está viviendo Sam. Al reflejarse en la parte femenina (la chica del sueño), Sam busca una chica totalmente opuesta a él, rebelde, que le ayude a trabajar su pasividad, conformismo y sumisión, a sacarlo de su zona de seguridad.
por Jose Ma | Dic 25, 2022 | autoconocimiento, películas
Solaris es como una metáfora de la creación en la que vivimos en este sistema solar, donde si tomamos al sol como la conciencia creadora y a nuestra conciencia individual, nuestro sol interior, como parte de ese todo sin separación, nuestra vida se va formando a imagen de nuestras impresiones y experiencias, pero como resultado de nuestro estado de sueño, gran parte queda almacenado en nuestro inconsciente, atrayendo situaciones que escapan a nuestro control y que no reconocemos como propias.
Kris, como parte de Solaris y Solaris como parte de Kris, a través del inconsciente dan vida y forma a sueños y errores del pasado atrayendo a personas cercanas que ya no están en su vida.
Gabaldian , uno de los pasajeros desaparecidos de la tripulación aparece en un sueño a Kris y hace una reflexión de lo que está sucediendo: “¿crees que no estás soñando?”. Kris le contesta: “¿y que soy? Le contesta: una marioneta. Kris: ¿y tú no? “O quizás tu seas mi marioneta”. “Como todas las marionetas crees que eres humano.”. “es el sueño de toda marioneta, ser humano”. “formas parte de Solaris. No lo olvides”. Me vino a la cabeza la idea del cuento de Pinocho, de su deseo de ser humano y como en nuestras vidas creemos ser hombres despiertos, pero vivimos como Pinocho atados de manos y pies sin poder hacer. El titiritero (la vida mecánica) hace por nosotros.
Somos marionetas de nuestros pensamientos y sentimientos mecánicos y caemos en los mismos errores de manera recurrente, alimentando nuestro mundo inconsciente, que tarde o temprano reproduce la misma canción. Bailamos al mismo son una y otra vez.
Me recordó una frase del trabajo que dice que nacemos originales y morimos siendo copias; nos adaptamos a nuestro entorno y nos alejamos progresivamente de nuestro yo esencial. Somos extraños en nuestra propia casa.
Al final de la película hay una escena donde Kris está en el suelo y a su lado un niño de pie con el brazo extendido acercando su mano y tocando la de él. Me pasó por la cabeza la imagen de la creación del hombre plasmada por Miguel Angel en la capilla Sixtina. Como si el niño como creador en Solaris pudiera dar una nueva vida a Kris, junto a la chica que amaba. Una virtualidad a medida de los deseos de la máquina.
por Jose Ma | Dic 18, 2022 | autoconocimiento, películas
Esta película es una muestra más de una transformación interna a través de cambios en la conducta y en los hábitos cotidianos. Desnudar un hombre totalmente absorbido por la vida mecánica, vuelto de cara a lo externo, aferrado al éxito, al reconocimiento, lleno de consideración interna, es una prueba complicada. La máquina se revela y se resiste al cambio. Hay una frase que ilustra esta resistencia cuando Nelson se dirige a Sara: “como vuelvas a entrar en mi edificio ( en la máquina, la falsa personalidad), tendré que avisar a la policía ( los yoes negativos que defienden con garras y dientes la cárcel que hemos creado).
Nelson se dirige a Sara: ¿Qué es lo que buscas? ¿ qué quieres de mi?. Parece mas bien que se dirige a sí mismo. Otra parte de él más consciente busca respuestas.
Nelson: “Esto no va conmigo”, cuando Sara le entrega una nueva vestimenta. Es una nueva ropa para vestir su cuerpo, nuevas ideas, nuevas impresiones, un nuevo alimento para vestir su psicología. Dejar atrás las viejas vestiduras psicológicas ( ideas, conductas, hábitos negativos, etc) y experimentar la vida desde otro ángulo, otra perspectiva.
Descubrirse a sí mismo a través de conocer como se manifiesta la parte esencial de otra persona, como vive la vida, como se expresa, como hace experiencia en esta existencia.
Sara es su maestra, le muestra los ejercicios necesarios en la vida cotidiana para escapar del poder de la máquina, de su control y sacar afuera su niño interior deseoso de jugar a vivir.
En la escena cuando Sara venda los ojos a Nelson y éste se mueve por la habitación, parece una analogía de como nos movemos por la vida, llevamos permanentemente una venda psicológica que nos impide ver las cosas tal cual son y tropezamos constantemente en nuestra relación con las otras personas, vamos como sonámbulos, a tientas, no somos dueños de nuestros pasos.
Después del fracaso en la reunión de Nelson y su compañero de trabajo con un empresario del mundo de la publicidad, Nelson dice: “ese tipo no va conmigo”. Su amigo replica: “estáis clonados del mismo ADN”. Nelson responde: “ no me parezco a ese hombre”, “si es así mátame”. Nelson se observa y se recuerda a sí mismo, se ve desde otro nivel, ha visto en el empresario grosero, altivo, a su antiguo yo, a su antigua personalidad. Al final de la película Nelson camina por la calle, se detiene y ve con más detalle su entorno, la gente, la ciudad, parece que la venda que tapaba sus ojos cayó y puede ver la chispa que hay en todas las cosas, en la vida, en las personas, es una mirada que viene de dentro, una mirada limpia de animosidades. Ahora todos los meses son noviembre, su sabor dulce, el sabor interior está en cada instante, días, meses, años, en toda la vida.
por Jose Ma | Dic 11, 2022 | autoconocimiento, películas
Una de las ideas principales que plantea esta película es que con esfuerzo se obtienen resultados y que el conocimiento por sí solo no equivale a sabiduría, hay que hacer este conocimiento en uno, es decir llevarlo a la práctica, hacerlo experiencia, que no quede sólo en teoría.
La gasolinera es el contexto donde se desarrollan los conocimientos de escuela, donde se aprende el conocimiento que luego llevamos a la vida; aprovechar lo que se aprende en el entrenamiento como guerrero, para llevarlo a la vida, entrenarse en la vida. El instructor (el operario de la gasolinera), llena el depósito de nuestra mente con un nuevo combustible (nuevas ideas, enseñanzas, conocimiento), para que nuestro vehículo (nosotros) tengamos un camino (vida) más consciente, experimentando el viaje en la dirección del despertar, pero para ello hemos de tener nuestro depósito interior vacío del viejo combustible (identificaciones, emociones negativas, yoes recurrentes, charla interior, etc). La gasolinera es la Escuela para este propósito.
Aquí el instructor propone sacar todo lo que no se necesita de la cabeza y de nuestra vida, como indica el trabajo abandonar todo aquello que no es bueno para nuestro crecimiento interior. Bajo esa construcción artificial que ha dado forma a nuestra vida, se encuentra nuestra verdadera naturaleza, lo que realmente somos.
La persona consciente puede expresarse en cualquier ámbito, la comprensión la puede llevar a cualquier situación. Cuando la comprensión está en uno, está en todo lo que hace, piensa y siente, y se refleja en todos los eventos de su vida.
La persona consciente (Nick Nolte), le propone al alumno, dejar ciertos hábitos tóxicos, la basura en su vida y adquirir nuevos hábitos con ejercicios nuevos, para ordenar su vida.
El escenario donde se desarrollan los eventos, puede ser diferente en cada persona, pero el estado, la actitud como lo encaramos es lo importante.
Me sedujeron varias frases como: “todo en la vida tiene un propósito y depende de ti descubrirlo”,
“ser guerrero no es ser perfecto”.
La conciencia se expresa a través de todo lo que nos rodea y vamos juntando pedazos de conciencia de nuestras experiencias en las relaciones con otras personas y nuestro entorno.
No hay límites para la conciencia, el límite esta en nuestra mecanicidad, en nuestra falsa personalidad.
El viaje, (el durante), con todo lo que hay, es lo que da el valor a la meta: la meta es el viaje.
Un compañero del protagonista pensando en las olimpiadas, decía muy preocupado, ‘nos jugamos el oro” y pensaba que el oro ya lo tenemos en este mismo instante, en el ahora. Somos oro, pero está tapado, oculto bajo una capa de artificios y falsa personalidad. Lo real en nosotros no podemos verlo tal y como estamos dormidos. Buscamos el oro fuera y quedamos atrapados en el mundo sensual de los sentidos.