por Jose Ma | Feb 17, 2024 | autoconocimiento, películas
Este cristal mágico fragmentado que en esta historia podría simbolizar una parte de la conciencia es una analogía de la división interna en nuestra psicología.
Esas dos partes que viven en nosotros, pero separadas, una luminosa, consciente como los personajes de los místicos y otra oscura y oculta como estos personajes con cara de buitre que habitan escondidos en una fortaleza construida donde no alcanza la luz.
En nuestra vida actual vivimos dentro de ese castillo formado por nuestras emociones negativas, identificaciones, fantasías, yoes, etc., con unos fuertes muros y una estructura psicológica que oculta nuestra verdadera naturaleza, ese cristal brillante de nuestra esencia que está oscurecido por el reflejo de las sombras externas, pero que si se purifica y se limpia con un trabajo consciente brillará como el sol del mediodía.
Estos personajes oscuros con forma de buitre se nutren de la energía externa, no tienen energía propia por la negatividad y violencia que vive en ellos. Son parásitos del entorno, de la energía de otros seres, del cristal, del sol, etc. Buscan su fuerza y capacidades fuera y no adentro. La oscuridad que han construido no deja ver más allá de su odio y violencia. Han creado un ruido molesto permanente y una imagen de sí que es repelente a lo largo de toda la historia. Son personajes duros como las paredes del castillo donde viven; son la misma cosa.
El protagonista parecido a un duende, inicia un camino de autodescubrimiento, para reconstruir el cristal, su ser, buscar ese cristal: la Conciencia, y en ese recorrido conoce a Ogra, una especie de hechicera sabía que conoce el camino, la astrología y le muestra un fragmento del cristal. También conoce a su parte femenina, la duende de su misma etnia que lo acompaña en el trayecto hacia la conciencia integrada.
La idea principal de esta película gira en torno a la gran conjunción, donde los tres soles se alinean, y que podemos interpretar como la integración de las tres esferas, los tres componentes del ser: mente, espíritu y alma en una sola conciencia integrada; la reconstrucción de los fragmentos del cristal en uno solo, un todo integrado del que todos formamos parte sin separación. Los místicos y los buitres se integran, son la misma cosa. Volvemos a la unidad original.
Destaco varias frases en boca de la sabia hechicera que me gustaron:
“Todo lo que está en los cielos está aquí.”
“fin, comienzo, es lo mismo.”
“hay mucho que aprender, no te queda tiempo.”
por Jose Ma | Feb 10, 2024 | autoconocimiento, películas
En un contexto de crisis económica del país y de crisis existencial de gran parte de la población, tiene lugar un proceso de muerte y renacimiento, de terminar y comenzar, cerrar y abrir puertas a nivel global e individual en aspectos sociales, económicos, culturales, psicológicos, existenciales, etc.; una segunda oportunidad para poder galopar de nuevo por la vida como Seabiscuit hace en la pista de carreras. Es una carrera dentro de la vida en el circuito que vamos trazando con nuestras decisiones y donde nuestros rivales son nuestras propias inseguridades, temores, estados negativos, identificaciones, juicios, etc.
Termina una carrera, una experiencia y otra comienza donde podemos aprender de los errores de la anterior, si nos observamos desde otro nivel de conciencia.
En estas situaciones difíciles tenemos la posibilidad de una mirada interior para crecer desde dentro, buscar nuestros recursos escondidos, para descubrirnos a nosotros mismos con la ayuda de personas que vivieron circunstancias y estados similares, ya participaron en esas carreras, situaciones de la vida y obtuvieron buenos resultados a través de sus propios esfuerzos y trabajo.
Un entrenador: el maestro. Un jinete: la personalidad. Un caballo: la esencia. El hipódromo: la vida.
Todos tenemos una vida que sanar, de las heridas del pasado y buscar nuestro sitio en este mundo, igual que Seabiscuit hace en las carreras buscando el lugar donde situarse, hacer su hueco entre los otros caballos para seguir su camino hacia la meta.
El entrenador (maestro) le dice al jinete (personalidad): “siente el caballo (esencia), él te dirá cuando está preparado”, para seguir el mejor camino hacia la meta.
En cada carrera hay una lección por aprender, una enseñanza por descubrir. Cada día es una carrera, una experiencia que nos brinda la vida para poder observarnos en como la vivimos.
Seabiscuit es como un reflejo de la parte esencial de los personajes, un espejo donde cada uno de ellos puede ver su interioridad no manifestada, como su voz interior que permanece en silencio, pero que al verla fuera, abrimos los ojos, somos conscientes de los valores internos que llevamos dentro, como la libertad, la comprensión, la transformación, armonía, fuerza, voluntad, confianza, etc. Todos ven en Seabiscuit a su verdadero yo interior; la esencia, ese caballo renacido, como el ave fénix, que surge de sus propias cenizas, de sus propios escombros.
Hay unos comentarios del entrenador referente al caballo, que resume en parte el estado psicológico donde nos encontramos:
“está tan marcado que cuesta saber como es”.
“me da la impresión que la han hecho correr en círculos tantas veces que se le ha olvidado que es y para que nació”. “necesita ser un caballo de nuevo”.
El caballo se durmió, olvidó lo que era, pero puede despertar, ser un caballo diferente, con un nuevo entrenamiento. Podemos ser una nueva persona con un nuevo conocimiento, con una segunda educación, como enseña el trabajo de Cuarto Camino.
por Jose Ma | Feb 3, 2024 | autoconocimiento, películas
Lo que a primera vista parece una búsqueda de respuestas existenciales a través de la investigación de vida inteligente más allá del sistema solar, parece llevarnos a descubrir nuestro universo interior. Encontrar dentro de nosotros la esencia de todo lo que da forma al cosmos.
El universo, como las personas tiene una parte visible, externa, perceptible con nuestros sentidos como un envoltorio tangible que se puede mesurar con los aparatos de medición creados por el hombre, pero hay también otra parte que no se puede explicar a nivel físico, orgánico, está a otro nivel; es la parte energética, psicológica y esencial, como la parte espiritual del hombre y el universo.
Eli, la protagonista como científica necesita probarlo todo para darle credibilidad, para ella sólo existe lo tangible con los sentidos. Necesita hacer un viaje muy largo a través del universo para darse cuenta que el viaje más largo es interior, es el que va desde nuestra mente a nuestro corazón. Es un viaje por nuestra psicología para descubrir dentro nuestro, esa parte del universo invisible a nuestros órganos sensoriales. Nuestro aparato de medición interno, nuestro yo observante, como parte de la conciencia nos puede guiar a través de la comprensión hasta esa estrella Vega, nuestra esencia o nuestra alma, a otro nivel de conciencia.
Las impresiones externas captadas por nuestros sentidos alimentan nuestra personalidad y sirven como alimento a nuestra esencia tras la comprensión de la experiencia. Es la percepción o digestión en nosotros de aquello que conocemos y pasa como alimento a nuestra psicología, a nuestra esencia, a todos los niveles de nuestro ser.
Cuando Eli al final de la película inicia el viaje estelar en esta máquina construida, está sola frente a esta experiencia; es un proceso individual de autodescubrimiento, recordarse a sí misma para encontrar esas respuestas que intelectualmente no tenían explicación. Como que un nivel inferior de conciencia, no puede dar explicación a un nivel superior. Ha sido un viaje largo para encontrase a sí misma, su yo esencial oculto bajo los yoes sensoriales. Ha tenido un choque consciente que no puede explicar con los conocimientos de la vida mecánica.
Eli también busca su espacio y tiempo para reflexionar y meditar en los momentos de preocupación y duda, un lugar de silencio cerca de un gran desfiladero, apartada del ambiente tecnológico y más cerca de la naturaleza.
Palmer, el reverendo, es el lado más espiritual y emocional de los personajes y Eli como persona más intelectual que necesita pruebas de todo. El reverendo la pone a prueba y le dice: “¿amabas a tu padre?” y Eli responde: “sí y mucho”. Y Palmer le contesta: “Pruébalo”.
Y otra frase que me llamó la atención de Eli con un grupo de niños: “lo más importante, no dejen de buscar sus propias respuestas.” “el universo es un enorme lugar. Es más grande de lo que cualquiera de nosotros haya podido imaginar. Si somos sólo nosotros, que gran desperdicio de espacio, ¿no creen?”.
por Jose Ma | Ene 27, 2024 | autoconocimiento, películas
Klaus representa la transformación que se puede iniciar dentro de cada uno de nosotros, de nuestro ser. Algo viejo a nivel psicológico muere en nosotros y nace algo nuevo que va creciendo con un nuevo alimento, un nuevo conocimiento, nuevas impresiones. Es como la madera que el leñador Klaus corta de los árboles para transformar en bellos juguetes después de un minucioso trabajo de fabricación. El árbol viejo muere al ser talado, pero su madera puede dar vida a otros objetos, renacer en un juguete, una mesa, una puerta, muebles para el hogar, etc. Estos juguetes son el alimento emocional para que los niños, la parte esencial, tomen conciencia de la importancia de adquirir nuevos hábitos positivos que ocupen el lugar de los viejos hábitos nocivos. Estos nuevos hábitos incorporados y sostenidos en el tiempo pueden ser transformadores para las personas y sus vidas. Los pequeños cambios llevan a cambios mayores. Cambiamos nuestro hogar interior, nuestro pueblo interno y nuestro entorno, el pueblo externo donde vivimos también cambia, pasa a ser un reflejo de nosotros. Todo lo que nos rodea pasa a ser una proyección de nuestro nivel de Ser.
La escuela, Alba la profesora, Klaus el leñador, Jesper el cartero, los niños, el pueblo, todos cambian, ya no son lo mismo de antes.
Alba la profesora le muestra a Jesper como ha cambiado el pueblo y hace un comentario y le dice: “no parece el mismo sitio, ¿verdad?”.
Si elevamos el ancla de nuestro barco interior, de nuestra psicología, y lo llenamos con un nuevo conocimiento en dirección a un nuevo puerto más luminoso, más consciente, nuestra esencia va a crecer en comprensión y nuestra vida ya no será la misma.
Este pueblo y sus gentes son un nido de violencia y emociones negativas donde todos han olvidado lo que son: los niños no viven como niños, la profesora hace de pescadera, el leñador se olvidó de su niño interior, la escuela es una pescadería, la oficina de correos un palomar, el pueblo olvidó ser un lugar de convivencia armoniosa. Todo está en desequilibrio, nada ni nadie hace su función.
Me quedó una imagen de la profesora tras el pupitre junto a la pizarra, con los alumnos delante mirándola fijamente, deseosos de aprender y se ve una escena con la escuela llena de pescado y cuchillos, sin material escolar, sin libretas, ni lápices y aparece una imagen en primer plano que se detiene en su expresión de cara, con una mirada perdida que parece decir: ¡que estoy haciendo! ¡soy profesora, no soy pescadera!.
Jesper, el cartero y Klaus, junto a los niños encuentran el antídoto para este veneno que se ha extendido como un virus. El propósito de los niños de obtener un juguete como premio y su cambio de actitud con la incorporación de nuevos hábitos positivos hacen posible una transformación del paisaje psicológico de los ciudadanos. Como pasa con esta enseñanza, el nuevo conocimiento y la puesta en práctica de lo aprendido en la vida cotidiana puede llevarnos a una segunda educación, una personalidad construida al nivel del ser que somos.
Ahora la escuela vuelve a ser una escuela. La profesora Alba vuelve a enseñar, el cartero Jesper es un buen cartero, los niños vuelven a ser niños, Klaus el leñador encuentra a su niño interior. El pueblo vuelve a ser un lugar de convivencia en paz y armonía. Cada cosa se pone en su sitio. Cada uno de nosotros con estudio y práctica, la Escuela y el maestro que nos guía en el camino tenemos la posibilidad de recuperar nuestro centro de gravedad y poder llegar a ser un hombre o una mujer equilibrados.
por Jose Ma | Ene 20, 2024 | autoconocimiento, películas
Los guardianes cuidan en todo momento de la felicidad de los niños, a través de sostener un mundo de fantasía creado por el inconsciente colectivo, con eventos de la vida mecánica como la Navidad, la Pascua o los regalos por la caída de un diente.
Los guardianes me parecieron los yoes más mecánicos, más dormidos, que buscan un alimento, un regalo para la esencia, para nuestro niño interior en cosas externas, pasajeras, irreales, que no llevan a una felicidad duradera. Cuando aparece la sombra, los problemas en forma de miedos, inseguridades, ignorancia, oscuridad, todo este mundo de fantasía se viene abajo con facilidad y dejamos de creer en nosotros mismos, dejando al descubierto todos nuestros conflictos, porque habíamos depositado el poder afuera.
Llega un momento en que estos yoes, los guardianes, toman conciencia de las verdaderas necesidades de los niños, de la esencia, cuando descubren que lo que hasta ahora habían estado haciendo de manera mecánica, lo único que sabían hacer, ya no servía como alimento interno y no alejaba a la sombra.
Cuando realmente conocen por comprensión que lo que la niña más pequeñita quería era la experiencia del tiempo compartido y la felicidad de interactuar con los guardianes más que los objetos y regalos por sí solos, éstos yoes, los guardianes, se vuelven más conscientes, cambian de actitud, forman como un grupo de yoes más despiertos, o mayordomo delegado y junto a la esencia, los niños toman el poder para hacer frente a la sombra, pero ahora desde otro lugar, desde la fuerza de la comprensión y el conocimiento. Seguramente no podemos cambiar a la sombra: los problemas, las dificultades, a las personas, pero podemos cambiar nuestra actitud hacia ellas, verlas desde otro punto de vista y usarlas como herramientas para crecer interiormente. Transformar nuestro ser para cambiar nuestra vida.
Descubren que el verdadero regalo está dentro de cada uno de nosotros. Los niños pueden sentir el poder que llevan en su interior y vencer a sus miedos.
Me llamó la atención un comentario de uno de los guardianes cuando dice: “los niños son lo único que tenemos, todo lo que somos, y todo lo que siempre seremos”. Estos niños como metáfora de nuestra parte esencial.
por Jose Ma | Ene 13, 2024 | autoconocimiento, películas
Despejar, limpiar nuestra niebla interior para poder llegar a sentir nuestra alma, como en esta historia ver el monte Fuji, en Japón, en un día claro y despejado o como Rudi el protagonista, descubrir a su esposa, a su propia alma, que estaba tan cerca suyo pero que no conocía. La mecanicidad y la inmovilidad de la rutina diaria habían ocultado la verdadera naturaleza de su esposa y de su ser. Como decía Rudi a su amiga japonesa, que su esposa era como un leopardo atrapado en una jaula. Había otra mujer dentro de ella que no vio. O como el bailarín de danza japonesa Butó que se quita toda esa ropa de sufrimiento y dolor, bailando con la sombra, el lado más oscuro, hasta dejar al descubierto su cuerpo desnudo. En esta escena Trudi, la esposa se ve a sí misma a través de los gestos, la expresión del bailarín como un solo ser sin separación.
El tiempo que tenemos ahora para hacer experiencia es un tesoro para aprovechar en este mismo instante. No sabemos de cuánto tiempo disponemos. Lo que no se hace ahora porque no estuvimos presentes, por distracciones de la vida mecánica puede ser demasiado tarde si nos quedamos sin tiempo y ya no podemos recuperar el tiempo pasado. Tenemos una oportunidad, si la desperdiciamos puede que no se vuelva a repetir.
Hay personas que en un día pueden descubrir más cosas de nuestra interioridad que otras personas más cercanas en años, que han estado junto a nosotros toda una vida. Creo que el tema está desde que centro nos comunicamos y el nivel de ser de cada persona.
Esta desorientación que tiene Rudi el protagonista moviéndose por la ciudad de Tokio, sin conocer el idioma, los lugares, las personas, se parece al que tenemos en nuestro paso por la vida cuando nos relacionamos con personas y situaciones que no comprendemos y nos perdemos a través de los errores y malas decisiones. El encuentro con un guía, un maestro, como la artista japonesa que conoce en la calle, puede redirigir nuestro camino y llevarnos a nuestra meta, aquí el monte Fuji, la unión con nuestra parte más pura, nuestra alma.
Me gustó la idea de la tradición japonesa de dejar el calzado de la calle en la entrada de casa y usar otro tipo de calzado o ir descalzo, para que las impurezas externas no contaminen el interior de nuestro hogar, a nivel psicológico que las influencias de la vida mecánica no tomen el control de nuestro lado interno. Estar en nuestra casa lo más limpio posible.
por Jose Ma | Ene 6, 2024 | autoconocimiento, películas
La isla es la fantasía, la ilusión creada por la vida mecánica, la trampa, el anzuelo para mantenernos dormidos, distraer nuestra atención para alejarnos de la verdad.
La maquinaria de la Matrix y nuestra propia maquina quieren hacernos creer que lo que tenemos ahora es lo mejor para nosotros y cualquier otra posibilidad de cambio va a ser peor; como el engaño en esta historia con la supuesta contaminación que existe fuera de esta organización para mantener a todos dentro de la granja, dentro de este laboratorio.
Los clones no son conscientes de su naturaleza, viven en un mundo artificial sometidos a reglas que los limitan como seres individuales. Son piezas de una máquina que no conocen. No tienen posibilidad de desarrollo y cualquier intento de manifestar sus emociones y sus pensamientos son censurados.
Los clones que están atrapados en este laboratorio me parecieron las esencias de las personas que encargaron estos clones, que desean ser inmortales, como buscar esa parte esencial inmortal que llevan dentro. Al tomar conciencia de su naturaleza, los clones, la parte esencial, buscan a su contenedor, su traje, a su personalidad que vive en el mundo exterior, para alimentarse y crecer de las impresiones de la vida y adquirir conocimientos. Pero los yoes de la falsa personalidad hacen lo posible para que la esencia, es decir los clones, no puedan tomar el control de sus vidas y junto a la segunda fuerza, los obstáculos de la vida mecánica, aquí en forma de mercenarios y vigilantes, se alían para poner fin a la esencia. Aquí la esencia junto a la fuerza del conocimiento y la comprensión en forma del personaje Mac que conoce el camino, logra vencer a la falsa personalidad y marchar a bordo del barco Renovation o renacer y navegar libres por el mar o conciencia junto a otras esencias, otros clones.
La lotería, como premio para una vida mejor son las distracciones de la vida para mantenernos inmóviles en el mismo lugar de siempre esperando que algo externo tarde o temprano nos saque del sufrimiento, de la cárcel donde vivimos ya sea física o psicológica.
En el momento en que empiezan a despertar, a buscar respuestas se activa la segunda fuerza, los obstáculos, los impedimentos para que no descubran el engaño y la verdad tras la aparente imagen de orden y equilibrio. Descubren que la vida tiene más tonalidades y no todo es monocromático y uniforme, como los trajes blancos que llevan. Hay muchos más matices y posibilidades de enriquecernos a través de las experiencias cotidianas que nos ayudan a conocernos como seres conscientes.
por Jose Ma | Dic 30, 2023 | autoconocimiento, películas
Dentro del desorden interior, el caos, el miedo, la violencia, etc., que hay en el pueblo y los habitantes donde el protagonista hace escala y que también define nuestro estado psicológico actual y la vida que llevamos, hay la posibilidad de encontrar otro estado en nosotros, ese libro que todos buscan. Dentro de este torbellino mental el hombre ladino, como en esta película el protagonista Eli, puede encontrar el alimento para hacer un trabajo interior, moverse por la vida y las dificultades desde un centro de gravedad. Llenar su mochila, su psicología de conocimiento y comprensión para seguir su camino en dirección al oeste como aquí hace Eli, el camino de la conciencia. Todo lo que lleva en su mochila psicológica le sirve para afrontar las dificultades que van apareciendo en el camino. Este contenido tiene una función y es valioso si tenemos la conciencia para llevarlo a la práctica en el momento adecuado.
Hay una frase de un personaje que dice: “odio este lugar”, pues cámbialo “.
En un entorno hostil, el protagonista, puede obtener los recursos necesarios para su crecimiento interior. Dispone del calzado adecuado para este recorrido. Alimenta sus centros de forma equilibrada con música, preparación física y conocimientos esotéricos del antiguo testamento.
El contenido del libro guía sus pasos, pero este conocimiento ya lo tenemos dentro, pero no lo conocemos. El libro es un espejo de nuestro lado más consciente y para conectar con esta parte nuestra oculta, el libro, como el trabajo de Escuela, nos ayuda a recordarnos cada día, como un entrenamiento con todas nuestras funciones, escribiendo nuestro propio libro interior con las experiencias conscientes acumuladas en nuestras vidas.
Es imprescindible conocer el lenguaje de este libro interior para que sus enseñanzas nos guíen en este camino de autoconocimiento. Sin este lenguaje podemos tener delante nuestro el conocimiento y no saber cómo utilizarlo, como querer montar un mueble de Ikea con las instrucciones en chino.
Hay una frase de la chica ciega que dice al líder de este pueblo de violencia cuando descubren que la Biblia estaba escrita en lenguaje para ciegos: “No imagino que debe sentirse teniendo lo que quieres tan cerca, pero como tenerlo a un millón de kilómetros”.
La figura de la chica que acompaña al protagonista después de abandonar el pueblo, es como su energía femenina que complementa su ser. Le muestra que el libro tiene una función durante un tiempo y que una vez integrado en cada uno de nosotros, el libro está en todo lo que nos rodea, como la conciencia. Desde nuestro interior se refleja en todo cuanto hacemos, sentimos y pensamos.
El protagonista en este sentido hace un comentario: “durante años llevé el libro conmigo y olvidé vivir según sus reglas”.
por Jose Ma | Dic 22, 2023 | autoconocimiento, películas
La primera impresión que tuve es que la historia que explica esta película es como un fragmento de muchas otras películas que hemos trabajado y que aquí se integran dando significado al estado actual de nuestro ser y a otro nivel, el estado del mundo donde vivimos. Es la misma fragmentación que hay en los recuerdos que tiene el protagonista cuando empieza a descubrir que nada de lo que hasta ahora tomaba como real lo era.
Cuando despertamos como el protagonista, desnudos de impresiones, y empezamos a ver la realidad de las cosas y de nosotros mismos, somos como un libro en blanco que vamos completando con nuevas experiencias. Nos movemos como la rata que aparece al principio, dentro de un laberinto, intentando encontrar el camino que nos saque de esta virtualidad creada para mantenernos dormidos dentro de la Matrix o sistema de control.
La búsqueda de Shell Beach como metáfora de la búsqueda de nuestro origen, nuestra verdadera naturaleza, es el camino de recordarse quien somos en realidad más allá de las apariencias que nos imponen estos seres, que quieren hacernos creer que todo son tinieblas y oscuridad, tanto en nosotros, como en el mundo que nos rodea.
Cuando el protagonista John Murdoch explica a uno de estos seres de otro mundo que para descubrir lo que verdaderamente nos hace humanos, no está en nuestra mente y en nuestros recuerdos y que están buscando en el lugar equivocado, me hizo recordar una escena de Indiana Jones cuando los nazis buscando el arca de la alianza, por ignorancia, estaban escarbando en el desierto en un lugar equivocado, mientras que Indiana Jones, con otro conocimiento, más despierto supo dar con la flecha en el blanco y encontrar con exactitud donde tenía que sacar la arena que ocultaba el arca. La arena que oculta nuestra verdadera naturaleza humana.
Si tomamos toda esta historia como nuestro ser, la policía podría ser la parte formatoria del intelecto buscando dentro de la vida mecánica respuestas que van más allá de su comprensión, que están a otro nivel.
Murdoch sería la esencia en busca de una personalidad, de un traje psicológico para poder hacer experiencia.
El doctor, el psiquiatra hace la función de maestro o guía, conoce la verdad y lleva a Murdoch hasta Shell Beach, el océano, la conciencia.
Los seres extraterrestres serían la parte inconsciente, lo que desconocemos, que mueven los hilos entre bastidores creando realidades que escapan a nuestra comprensión cuando estamos dormidos. Son invisibles a los ojos de la mecanicidad porque tenemos nuestro ojo interior tapado por recuerdos implantados que no son nuestros, como cuando los múltiples yoes ocultan nuestro yo real. Sólo vemos lo que ellos quieren que veamos para poder sostener esta estructura irreal.
Estos seres nos mueven como títeres con hilos invisibles en eventos con un guion establecido de antemano. Al romperse estos hilos y querer movernos por nosotros mismos necesitamos un nuevo entrenamiento y aprendizaje para volver a recordar los movimientos como cuando éramos libres. Volver a conocer lo que somos capaces de hacer con nuestro cuerpo y nuestras funciones. Nos hace falta un nuevo manual de instrucciones del funcionamiento de nuestra nueva máquina. Este manual es el trabajo de Escuela para el crecimiento interior, para despertar nuestro ser.
Estas entidades extraterrestres nos hacen creer que sólo los recuerdos implantados y manipulados son nuestra verdadera naturaleza. Así, somos manejados como las ovejas del rebaño y así la vida hace en nosotros. Nacemos, vivimos y morimos dentro del corral como alimento para los dueños de la granja (los seres extraterrestres).
Si somos libres podemos crear y hacer, construir una vida consciente. Si transformarnos nuestra ciudad interior gris y oscura en una ciudad luminosa descubriremos al verdadero John Murdoch que hay en nosotros.
Al romper las paredes de este engaño psicológico, de esta ciudad falsa y artificial que vive en nuestro interior, tenemos la posibilidad de crear una nueva ciudad real, una nueva manera de pensar, donde vivir y hacer experiencia, con nuevos habitantes, nuevos yoes que valoran el trabajo interior y que colaboran en la construcción de los nuevos espacios y edificios de esta ciudad, de nuestro ser. Los viejos yoes que no quieren el trabajo, estos seres de otro mundo, ya no tienen cabida.
Hay diálogos que resonaron en mi interior:
“imaginemos una vida diferente a la suya en la que sus recuerdos no son sólo suyos, si no que los comparte con todo los de su especie. Imagínese lo tormentoso que sería no tener ninguna experiencia que sea solo suya.”
“pero si descubriera algo diferente, algo mejor.”
Aquí resume en parte el estado actual de la mayoría de nosotros bajo la Matrix.
Un comentario del doctor como maestro hablando con John Murdoch:
“tú nunca fuiste niño, no en este lugar.”
“toda tu historia es una ilusión, una invención, igual que los demás.”
El inspector pregunta al doctor de donde venimos:
“no recuerdo, nadie recuerda lo que fuimos, lo que pudimos haber sido, en otro lugar.”
Esto se refiere a estar en otro nivel de conciencia, un nivel más elevado de ser.
por Jose Ma | Dic 16, 2023 | autoconocimiento, películas
En esta travesía por el desierto, hacía el lugar de encuentro, como analogía de la vida, el protagonista, que sigue el camino de su esencia, de su nieta, es guiado por su luz interior a través de las tormentas de arena o dificultades cotidianas. Parece conocer el camino a seguir, porque ya lo recorrió y ahora lo comparte con otras personas.
Explica a su nieta la historia de un príncipe que descubrió su alma reflejada en el agua y a partir de ese momento su vida cambió. Me dio la sensación que esta historia era la suya propia, de su propia experiencia, que el príncipe era él y luego se transformó en un sabio sufÍ, como si la figura del príncipe representara la parte más mecánica o externa de cada uno de nosotros y al descubrir nuestro lado más profundo y puro, nuestra alma, todo cambiara, para ser otra persona diferente y nuestra vida ya no fuese igual como hasta ese momento.
La gacela que persigue el príncipe en el desierto y que en otra parte de la película está junto al anciano sufÍ, es como la enseñanza, el conocimiento que nos muestra este camino interior, que nos acerca al encuentro con nosotros mismos.
Este desierto como escenario donde conviven distintos personajes con sus historias particulares, si lo vemos más de cerca, tiene su propia personalidad, que lo diferencian de otros desiertos. Al ver al personaje que comerciaba con la arena, pensé que ésta podía tener muchas cualidades. Arena de diferente forma, grosor, brillo, color, textura, olor, sabor, densidad, etc., que da a forma a este desierto, parecido a cuando hablamos de las diferentes tipologías de un hombre o una mujer y sus diferentes yoes.
Todos los personajes que transitan por este desierto tienen un propósito, una meta hacía donde ir. El maestro sufí, el final de su vida; otro personaje va en busca del palacio donde imaginó estar tras caer en un pozo; la chica va en busca de su padre; el chico cantante en busca de la chica de la que se enamoró. Todos buscan ese lugar de reunión como final de octava, pero en el camino compartiendo experiencias con otros viajeros.